Ingenio y paciencia son dos herramientas clave para conseguir óptimos resultados. Cualquier material es útil para lograr combinaciones armónicas y creativas. Trozos de cartón plegable, bolsas de papel, flores, frutillas, fique, cintas y hasta pedazos de canela se erigen como piezas ideales para embellecer cualquier presente.
“Dicen por ahí que tienen mucho más valor las cosas hechas por uno mismo y dadas con amor, que un millón de objetos comprados y entregados sin intención. Por supuesto, en ocasiones es imposible para uno dar vida a todos los regalos que espera entregar a familiares y amigos en estas fiestas. Pero, puedas o no moldearlos tú misma, ya el simple hecho de imprimirles tu toque particular, aunque sea sobre el papel de regalo, los hace especiales a los ojos de los demás”, expone Carolina Jiménez, comerciante marabina de 48 años.
Sea repartiendo tortas, galletas caseras, collares, blusas, gorras, pulseras, billeteras o zapatos, Jiménez, como tantos otros venezolanos, dice sentir regocijo al compartir cualquier detalle con sus más allegados durante esta temporada.
Mientras se aproxima el nacimiento de Cristo, minuciosamente se encarga de recolectar decenas de artículos y materiales que, por muy cotidianos e insignificantes que parezcan, en definitiva le son útiles para otorgar un dejo de singularidad al envoltorio de cada obsequio que osa repartir los días previos a la Nochebuena.
“He utilizado desde periódicos pintados hasta rollos de papel de aluminio y pedacitos de cartón corrugado para cubrirlos. La técnica me ha funcionado de maravillas. Aplicando toques de ‘brisas’ (flores) con silicón he logrado acabados delicados. Sin duda las posibilidades son infinitas. Pero es importante recordar que la dedicación y el empeño son siempre necesarios para lograr cualquier propósito”, acota Cristina Méndez, diseñadora gráfica barquisimetana de 28 años.
En lo que a tarjetas de salutación respecta, Méndez refiere que la primera arma de batalla y principal aliada que utiliza a la hora de moldear figuras sensacionales para la temporada, es la computadora. “Con ella consigo personalizar las opciones que se me ocurren sin limitaciones. Y lo mejor es que lo hago sin necesidad de invertir mucho dinero y tiempo”, apunta.
Caso contrario ocupa a Nerva Díaz, manualista marabina quien también, partiendo de la base del ahorro, prefiere emplear materiales reciclables, especias, lentejuelas, botones y cuanto recurso adicional esté a su alcance para disponerlos sobre un papel o caja y dar rienda suelta a su imaginación imprimiendo un toque propio a cada envoltorio o postal que realiza.
También refiere que “en Navidad no hace falta tener dinero para compartir con tus amistades. Cuando de forrar un regalo se trata, una simple bolsa de azúcar, unas cuantas flores, un poco de creatividad y mucho amor bastan para lograr maravillas”, cuenta.
Pensando en quienes, como estas tres damas, desean explotar su vena artística durante las celebraciones decembrinas, FACETAS trae un par de ideas para adornar los obsequios de una manera muy singular.
