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Ángel Sánchez … entre la sobriedad y la opulencia

En esta sección, FACETAS recuerda con sus lectores parte de sus contenidos más leídos y que nos muestran momentos de los personajes más reconocidos del país a través de sus entrevistas. En esta oportunidad, conversamos con el diseñador para nuestra Edición Especial de Moda el 29 de abril de 1990.

No te la pierdas: 

 

Prefiere el negro como color básico, en combinación con el blanco, el rojo o el verde, pero su color estrella es el morado “porque tiene la sobriedad del negro y la opulencia del rojo”.

La moda para diciembre de 1990 está marcada por la recuperación de las perlas y el terciopelo, materiales que Ángel  Sánchez, un joven diseñador venezolano y de finísima textura profesional, lanzará próximamente en el mercado newyorkino.

Lo entrevistamos en su taller de Caracas, donde el distinguido anfitrión nos abrió las puertas del palacio de la creación del vestido femenino: la Quinta Gretel.

Elegantemente vestido para la ocasión, camisa color vino, pantalón negro, Ángel extiende la mano para recibirnos y de inmediato muestra con la satisfacción de haber culminado su gran obra de arte, las 22 piezas que serán llevadas a Estados Unidos, correspondientes a la Colección Otoño-Invierno 1990.

Es una división de Pret-a-Porté de líneas muy limpias _explica_ con estampado barroco sobre pie de pool,  uso mucha tela ligera, chantú, piezas metálicas diseñadas al estilo Art Deco y puestas sobre los vestidos. Luego tengo una línea fiesta con piezas metálicas montadas sobre terciopelo y chaquetas, es decir, son telas muy pesadas, adornadas con perlas que vienen muchísimo en estas temporadas.

Ángel Sánchez es un Arquitecto de 29 años, nacido en Valera, Estado Trujillo. Ha acumulado en el corto tiempo que tiene en la actividad del diseño de moda un prestigioso lugar, entre los diseñadores venezolanos y del exterior, con base en esfuerzo creador, calidad y sobre todo, de un estilo que ocupa un primer plano.

Se inició en 1984 y desde entonces ha participado en numerosos desfiles de modas, nacionales e internacionales y actualmente confecciona el vestuario de una obra de teatro venezolana.

Incursioné en el mundo de la moda de una manera muy sencilla, primero para mi familia en una Boutique que abrió mi madre y ahí empecé a introducir diseños, pero en general, la actitud creativa que tengo como arquitecto me llevó a esto, el sentido de lograr diseñar algo, verlo y disfrutarlo, esto se me llena mucho más y es un proceso más acelerado de estímulo.

¿En qué estilo se enmarcan sus diseños?

Soy clásico, pero con un toque de avanzado. No soy vanguardista,  básicamente clásico con elementos referenciales del pasado, lo cual me trae imágenes de estructuras medioevales o del romanticismo, soy historicista y esa historia la actualizo y la incorporo al clasismo.

De la colección para fines de año, Ángel Sánchez juego mucho con las líneas abiertas en la parte de abajo, porque favorece mucho a la mujer latina de muchas curvas “especialmente a la mujer venezolana que tiene mucha cadera”.

Como primicia nos anunció sus vestidos clásicos, colección en negro, de telas de lana y corpiños acorazados.

¿Sus vestidos provocan la identificación de las mujeres?

Trabajo en Alta Costura, por lo tanto mis trajes no son comunes. Cuando una mujer viene aquí, me habla un poco y me va indicando cómo  es ella, y de acuerdo con su personalidad le diseño el vestido con mucho sentido de impacto, con elementos destacables. Mi estilo se inclina más hacia la textura de un traje curioso que llame la atención, no por escandaloso, sino por lo interesante de su textura bien elaborada, son trajes para usarlos en ocasiones muy especiales, con toda la intención de impactar.

 

¿Cuáles son sus colores preferidos?

De acuerdo con la tendencia que uno va trabajando y dependiendo de la temporada. Por ejemplo, para el mes de diciembre me encanta el terciopelo, brocados, telas pesadas, texturadas con mucho cuerpo, en la época de primavera-verano, trabajo con los creps porque tienen más caídas y son más airosos, también piques y organzas, pero trabajo muy poco el lino, es una tela muy tropical de poca forma y en general, no trabajo el  estampado, para mí es un artificio de la tela y el vestido exige ser muy sencillo cuando la tela es estampada. De forma que prefiero trabajar con líneas de bordados y detalles interesantes de cortes que en unicolor se observan mejor. Igual pasa con las sedas que su caída no me atrae.

En cuanto a colores, tiene fuertes intereses por el negro como color básico en combinación con el blanco, el rojo o el verde. “Para mí el color estrella es el morado porque es un color que tiene la sobriedad del negro y la opulencia del rojo”.

¿A cuántas misses y mujeres importantes ha vestido?

A todas las he tratado de manera especial, tanto que cuando salen de aquí son sumamente importantes en el sentido de impacto. Si va a una fiesta y no es una mujer pública, me gusta que salga en la prensa y en las revistas, para mí eso es muy gratificante. Tengo varias clientas zulianas que vienen a veces a mi taller, son personas de sociedad y en estos momentos estoy confeccionando dos trajes de novia para muchachas de Maracaibo.

Algunas teorías tratan de explicar que la moda no es solo el ropaje que un pueblo lleva en una determinada época. “Es el conjunto de sus hábitos, los modos que tienen sus miembros de relacionarse, las costumbres sociales y la forma en que está reglamentada la convivencia en el grupo humano.

 

 

 

 

 

 

 

FACETAS Domingo, 29 de abril de 1990/ Todos los derechos reservados

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