Esta edición 89 de los premios Oscar tiene el récord de ser la de mayor número de actores afroamericanos nominados: seis. Además, se trata de la primera vez que al menos un artista negro participa en las cuatro categorías de actuación. En las principales lo consiguieron Ruth Negga, por su papel de Mildred, en “Loving”, y Denzel Washington, en su séptima oportunidad, por encarnar a Troy, en “Fences”.
También por primera vez, tres actrices de esta raza compiten entre sí. Viola Davis, Octavia Spencer y Naomie Harris aspiran al reconocimiento como actriz de reparto. Davis consiguió su tercer chance a la estatuilla dorada por dar vida a Rose, la leal esposa de un hombre frustrado en “Fences”; Harris alcanzó su primera por Paula, la madre soltera drogadicta del protagonista de “Moonlight”; y Spencer busca llevarse su segundo galardón a casa por interpretar a Dorothy, la primera supervisora afroamericana de la Nasa en “Talentos ocultos”.
El único candidato de color como intérprete secundario masculino es Mahershala Ali. Encarna a Juan, el narcotraficante que se convierte en protector del niño Chiron en “Moonlight”.
Estas postulaciones le ponen color a los Oscar. Atrás quedó la rabia de los años anteriores expresada en las redes sociales porque los 20 intérpretes candidatos fueron solo blancos a través de las etiquetas #OscarsSoWhite (Los Oscar son muy blancos), en 2015, y #OscarsStillSoWhite (Los Oscar siguen siendo blancos), del año pasado).
Los intérpretes de piel oscura solo han ganado 14 estatuillas doradas en toda la historia del Oscar. La pionera fue Hattie McDaniel. Lo obtuvo, en 1940, por interpretar a la sirviente “Mammy” como actriz secundaria en “Lo que el viento se llevó”.
Cuatro veces ha sido negro el mejor actor. Sidney Poitier fue el pionero en 1964, por “Lilies of the Field”. En 2001, obtuvo otro Oscar, pero honorífico. Veintisiete años después de Poitier, le tocó el turno a Denzel Washington por “Día de Entrenamiento”. Jamie Foxx ganó en 2005 por interpretar al cantante Charles Ray en “Ray”, mientras que Forest Withaker hizo lo propio en 2007 por “El último rey de Escocia”.
Solo Halle Berry ha sido distinguida como mejor actriz en 2002 por “Monster Ball”, siendo hasta ahora la única actriz afroamericana triunfadora en esa categoría.
Otros cuatro premios suman como intérpretes secundarios. En 1983, Louis Gossett Jr. se llevó la estatuilla por “Oficial y caballero”, Gooding Jr. ganó en por ‘Jerry Maguire’ en 1997, Denzel Washington se ganó su segundo Oscar por “Tiempos de Gloria” en 2002 y Morgan Freeman fue el último en recibirlo por “Million Dólar Baby”, en 2005.
Cuatro más han merecido como actriz secundaria después de McDaniel. Whoopi Goldberg por Ghost en 1991, Jennifer Hudson por “Dreamgirls” en 2007; Mo´nique por “Precius” en 2010 y Octavia Spencer por “Help” en 2012.
“Creo que es desafortunado que todavía haya foco en el color. Lo que los Oscar son y deben ser es reconocer el talento e increíble trabajo, sin tomar en cuenta el color”, dijo Harris a The New York Times.
“Espero que no haya sido nominado porque soy negro. Eso no tiene relevancia. Espero haber sido nominado por mi trabajo”, advirtió Mahershala Ali a The Hollywood Reporter.
Sin ninguna duda, la negritud célebre de Hollywood acudirá a la gala del próximo domingo 26 de febrero, en Los Ángeles, con la esperanza de repetir o superar la hazaña de Denzel Washington y Halle Berry, en 2002. Viola y Ali son los que tienen más seguras sus estatuillas doradas.