Contagiando picardía y lleno de energía se muestra siempre el cantante y actor Alejandro Palacio quien conversó con FACETAS sobre su nuevo proyecto musical, llamado Sabes que me encantas.
El tema está enmarcado en una propuesta refrescante para el folclor colombiano, pues reúne el vallenato tradicional con una fusión urbana que aportó el puertorriqueño J Álvarez.
“Desde que nos reunimos con él hubo mucho ‘feeling’. Es un artista muy relajado y claro en cuanto a su participación en el tema y lo que queríamos lograr con él. Queríamos hacer algo diferente, pero al mismo tiempo bailable que tuviera el flow del reggaetón combinado con el sabor de la música vallenata. Esa mezcla de ideas y sonidos dio como resultado esta explosión de sensualidad de esta canción”, dijo Palacio.
¿Has recibido críticas sobre el estilo que estas trabajando en esta nueva etapa musical?
He recibido críticas positivas gracias a Dios. Obviamente antes de lanzar la canción tenía algunas dudas porque la gente está acostumbrada a escucharme con un vallenato más tradicional, pero sentí que era el momento de innovar un poco y tomar riesgos y oxigenar un poquito todo lo que sucede en mi carrera.
En el video de Sabes que me encantas vemos a un Alejandro más pícaro…
(Risas) Siempre he tenido un poco de picardía, aunque el romanticismo nunca me abandona. En este video trato de conquistar a una chica que está comprometida. Bailamos, entramos en el baño y hay varias escenas sensuales, todo complementado con humor y mucho baile.
¿Qué ha pasado en su vida después del papel de Rafael Orozco?
Sin duda, mi vida tuvo un antes y después de Rafael Orozco, porque me permitió además no solo mostrar mi talento, sino exaltar el folclor vallenato. El hacer de Rafa sobrepasó las expectativas del éxito. Eso demuestra que hicimos un trabajo a conciencia, con mucha pasión. Orozco merecía un homenaje de esa magnitud y me siento agradecido que me hayan tomado en cuenta para ello.
¿Se sintió presionado al interpretar a un cantante tan famoso y querido?
La verdad es que es una responsabilidad muy grande y de esa misma manera lo asumí. No te lo voy a negar, sentí un poquito de presión porque Rafael Orozco no es un personaje cualquiera, es un ídolo, está en el corazón de todas las personas a las cuales les llegó su música, así que había que tener mucho cuidado con este homenaje. Sentí temor, pero es normal porque es el proyecto más importante de toda mi vida.
¿Qué es lo que más disfruta: actuar, animar o cantar?
Me siento muy cómodo con estas tres pasiones, cada una me permite mostrar el talento que Dios me regaló en diversas facetas, pero la música me brinda una conexión con mi público maravilloso e inigualable. Cuando cada latido de mi corazón activa mis cuerdas vocales y empiezo a cantar, es lo más cercano al paraíso.
¿Cuál es el legado que le quieres dejar a tus hijos?
Los principios y valores más admirables e indispensables. Lo que siempre he anhelado es que sean hombres de buenos sentimientos, respetuosos, honestos, responsables con ellos mismos, con la sociedad y el medio ambiente. Que nuestro amor y educación les permita tener bases sólidas de justicia y moral. Mi prioridad es su bienestar y que se conviertan en hombres de bien, amantes de la verdad, la religión y con una gran responsabilidad con su entorno geográfico.
¿Cómo es Alejandro Palacio como esposo?
Muy feliz. Mi esposa me da la estabilidad emocional que uno como artista necesita. Es algo indispensable para tener tranquilidad y poder desenvolverme en todo lo que me planteo en mi carrera artística.
¿Eres un hombre apasionado?
Muy apasionado y muy sensible también. El ser cantante ha desarrollado en mi ciertas características como que soy muy sentimental, muy entregado en todo lo que hago.
¿Creés que el romanticismo va a sobrevivir por siempre?
Claro que sí. Quedamos muy pocos románticos pero el romanticismo es la clave de una relación duradera, es el lenguaje universal del amor.
De las mujeres, ¿qué has aprendido?
Las mujeres me lo han enseñado todo. De mi madre aprendí lo más importante para ser la persona que soy hoy en día: me enseñó decencia, la espiritualidad, me enseño los valores más importantes que me han permitido moldear mi personalidad, a ser un hombre disciplinado, trabajador, decente, a respetar.
Alejandro Palacio y Dina Margarita Arias se casaron en el año 2003 (él tenía 17 años) y desde entonces viven con sus hijos en Santa Marta, ciudad de dónde es oriundo el cantante.
Alejandro personificando su rol como Rafael Orozco.