Él es el culpable de todas las lágrimas que derramó la “Gata salvaje”. También fue el “padre” de la recordada, y muy sufrida, Yilda Barreto. Retrocediendo a los años 80 nos encontramos con que fue quien hizo despegar la carrera de Catherine Fullop en Abigaíl. Su nombre: Alberto Gómez. Es venezolano y desde Miami sigue apostándole al drama, “maquinando” las próximas historias que, seguramente, engancharán al espectador.
El autor de éxitos como La mujer prohibida, Cara sucia, Como tú ninguna, Carita de ángel, Preciosa, El alma no tiene color y Secreto de amor comparte su historia de superación y las anécdotas de las telenovelas que han conquistado gran parte del mundo.
“Anónimamente he estado en el hogar de muchas personas en todo el mundo. He hecho llorar a una gran cantidad de gente, pero también las he hecho reír. Al final siempre me lo agradecen y eso es lo más satisfactorio. Mi trabajo es escribir telenovelas, aunque yo no lo veo como un trabajo, me encanta hacerlo, siento que es mi mayor pasión. Soñaba con un contrato en Televisa, México, y la vida me complació. Era el año 95 y me llamaron para colaborar en los guiones del final de María la del barrio, luego hice “Marisol” y pasé unos cuantos años en ese canal, se rindieron a mis pies. Fui tratado con todos los honores», afirma Gómez desde su residencia.
Hizo de México la mejor plataforma para triunfar y así lo recuerda: “Escribí El alma no tiene color, Preciosa, Gotita de amor, Alma rebelde, Carita de ángel, entre otras. Estaba feliz con mi vida en ese país, pero una oferta en Miami me tentó mucho. La historia en Estados Unidos comenzó con Secreto de amor. Fue un éxito, y gracias a ese acierto me pidieron otra novela. Se me ocurrió Gata salvaje, sin imaginar lo que vendría después».
El fenómeno de audiencia cumple 15 años y Alberto revela cómo vivió el boom: «Me asombré con la respuesta del público, era increíble, absurdo, un megatrancazo. Esa novela es mi hija adorada. Yo soy su padre, su madre, su tío, su abuelo y su primo. Es una obra completamente mía. Nunca esperé un éxito tan fuerte. Aquí empezó a las 3:00 de la tarde y fue tanto su boom que la mudaron a las 7:00 pm en Univisión.
Cuando Arquímedes Rivero me lo dijo casi me caigo de la silla. Que la hayan pasado 16 veces en España es algo que no asimilas. Aún no sé cuál fue la clave de ese éxito. Son muchas cosas las se conjugan. Obviamente un buen elenco, una excelente pareja protagónica, un buen libreto, como 20 villanas. Y es que soy famoso por eso. En eso me especializo. Antes de comenzar con esta aventura de hacer carrera en el extranjero había hecho Abigaíl, el suceso televisivo de las tardes en Rctv, hice Primavera, La mujer prohibida, y la recordada Como tú ninguna, de la que salió ese personaje imborrable de la TV venezolana: Yilda Barreto».
Pero como no todos los comienzos son buenos, él comparte su estrategia para llegar lejos en los pasos hacia su internacionalización: «Los tres primeros años fueron muy duros, estaba solo en México. Tenía amistad con Luis José Santander que era un galán muy importante en el Canal de las Estrellas, pero bueno, él tenía su vida, yo la mía. Ya luego que se mudó Gaby Spanic con Miguel de León; estrechamos los lazos de amistad e hicimos una gran colonia de venezolanos en México. En mi carrera hubo un antes y después con Televisa. A pesar de que tenía reconocimiento en Venezuela me doy a conocer afuera gracias a la plataforma de esa planta televisiva. Cuando llegué a Miami me sentía más maduro, un hombre más centrado. Por eso la pegué con títulos como Rebeca, Ángel rebelde, Marina, Acorralada, Valeria, Alma indomable, Corazón apasionado. Todas esas producciones fueron hechas aquí en Estados Unidos”.
¿Y cómo se hace una novela? Así lo cuenta: “Por lo general planifico la historia en el momento en el que me piden la novela, nunca pienso adelantadamente. Anécdotas tengo unas cuantas. Algo curioso me sucedió cuando escribía Carita de ángel y murió Libertad Lamarque en el año 2000. Me tocó botar 30 capítulos a la basura. Se tuvo que rehacer para que entrara Silvia Pinal. También tuve tropiezos en El alma no tiene color, botaron a Arturo Peniche. Se arregló esa falla muy bien, aunque me asustó, pensaba que se me iba a caer la trama. Como tú ninguna, fue muy larga porque el rating se elevaba cada vez más, la entrada de Miguel de León fue un gancho para el televidente.
Nadie se esperaba que Yilda se enamorara de él. En la última etapa le saqué una hermana gemela, de la que nunca se había hablado. Creo que Yilda es la más acontecida de mis protagonistas, ella está invicta, nadie le quitará el primer lugar de sufrimiento.
«En 2013 hice unos capítulos de “Amores verdaderos” (Televisa) y hace poco escribí para TV Azteca Siempre tuya Acapulco. Ahora por suerte estoy de vacaciones. Estar donde estoy es un orgullo, pero he hecho muchos sacrificios, he sido muy disciplinado, he dejado de hacer viajes, de ir a eventos, a cenas».
«Actualmente me siento muy complacido con lo que he hecho. Me encantaría tocar el mercado colombiano, y espero en un futuro que me llamen. En Venezuela viven mis hermanos, mi mamá. Trato de ir lo más posible a Caracas. Es imposible olvidarse del país en el que uno nació, gracias a Dios, Miami es más venezolana que la misma Venezuela. Aquí hay cachapas, hervidos de gallina, reinas pepeadas, tequeños. Por eso cada vez que me da nostalgia me atraganto de mis platillos favoritos y se me pasa…».
Nació el 10 de abril de 1964 en Caracas. Ha realizado su carrera en la televisión para Televisa, Venevisión, Telemundo, TV Azteca, Radio Caracas Televisión y Univision.
Estas son algunas de sus historias que generaron impacto en la televisión dentro y fuera del país:
Novela Abigaíl. Fue protagonizada por Catherine Fulop y Fernando Carrillo y la actuación antagónica de Hilda Abrahamz.
Gotita de amor. Protagonizada por Laura Flores y Alejandro Ibarra. Es un remake de la telenovela infantil de 1978, Gotita de gente protagonizada por Graciela Mauri.
Gata salvaje. Estuvo protagonizada por Marlene Favela y Mario Cimarro. Es una versión libre de la fusión de dos historias de la escritora cubana Inés Rodena, La gata y ‘La galleguita’, que tienen varias versiones en Latinoamérica.
Natalia del Mar. Protagonizada por Sabrina Salvador y Manuel Sosa, y con las participaciones antagónicas de Víctor Cámara, Eduardo Serrano, Juliet Lima, Rosalinda Serfaty, Fedra López y Claudia La Gatta.