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Alberto Barradas presenta el tema de este domingo: Despedirse

Hay situaciones o personas de las que sencillamente te toca despedirte. Terminar procesos es fundamental para poder seguir adelante en la vida.

Decir adiós no necesariamente sucede cuando el suceso ya paso o la persona ya se fue. Muchas veces antes de realmente terminar algo se despide varias veces.

Todo suceso debe ser aprovechado como enseñanza de lo que repetirás y de lo que nunca más volverás a hacer. Despedirse aún sabiendo que es lo correcto no siempre es fácil ni se asume simplemente.

Muchas veces nos despedimos y aun así seguimos ligados de alguna manera, eso hace más difícil separarse. Siempre despedirse es un acto doloroso. No hay despedidas felices. A veces es por parte las despedidas. Se dejan de ver, se eliminan del telf., se eliminan de una red social, luego de otra y así

Despedirse “adultamente” es la forma de decir, nos separamos y no nos odiamos. Hay actos que te dicen que ya algo acabó y que lo mejor es decir adiós y no mirar nunca más atrás.

A veces despedirse de un proceso es más difícil que despedirse de una persona. El despedirse de alguien por razones incorrectas lo hace más doloroso. A veces nos despedimos solo cuando la sensación de vacío ya desapareció

No es fácil admitir que hasta aquí te trajo el río. A veces se necesita un odiar un poquito para tener las fuerzas de decirle a adiós a esa relación. La peor maldición que le puedes decir a alguien? Ojala tengas que despedirte de quien amas.

Todo proceso de terminación debe tener un cierre. Cerrar procesos no es más sino que en lenguaje psicológico decir “basta, vete de allí”. Muchas veces tenemos que esperar a desacostumbrarnos de algo o de alguien para despedirnos.

Muchos procesos de vida son solo temporales, por eso despedirse de ellos es menester. Algunas experiencias terminales o traumáticas son la señal clara de que mejor lo dejas hasta allí. Muchas veces terminar algo, relaciones o procesos implica dejar morir algunos aspectos de ti.

No siempre cerramos procesos y andamos por la vida repitiéndolos. El que cree que despedirse es fácil nunca lo ha hecho. La mejor forma de despedirse de un proceso o relación es sencillamente admitir que ya no se puede más. En la medida que maduras ya no te arriesgas tanto. Sabes que duele

No es el olvido el que indica que cerraste el proceso, es que puedes mirar atrás y no llorar. Muchas veces se necesita ayuda profesional para cerrar un proceso. A veces no podemos despedirnos y ya. No hay formulas para terminar un proceso y despedirse, solo apretar e intentar aguantar

Despedirnos puede ser un acto hermoso y lleno de significados pero nunca es un acto lleno de alegría. No es despedirnos de la persona, eso es algo relativamente fácil, es despedirnos de la falta que nos hace

A veces despedirnos es tan difícil que los ateos terminan rezando para que Dios les alivie el dolor. La costumbre es algo muy difícil de dejar atrás. Es importante para no repetir procesos darse tiempo de asimilar y no cometer actos estúpidos que nos anestesien. El asunto de que un clavo saca otro clavo, solo sirve la media hora de sexo y es promesa de repetirás lo mismo

No hay nada más difícil que terminar con alguien con la que tienes hijos. En fin, terminar proceso o relaciones implica una carga de dolor y humildad importante. Humildad para aceptar que perdiste.

Solo al tiempo es que nos damos cuenta que al perder ganamos. Al principio sentimos que se nos va la vida. Terminar procesos es un acto siempre de madures. Cuando uno pasa por dolores intensos entonces tiene mucho temor de empezar de nuevo. Sino te duele es que no aprendiste.

Finalizando, despedirse es un acto valiente, humano, siempre doloroso pero si aprendes de eso siempre será para bien.

 

@Psicovivir

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