Facetas

Agentes de cambio ambiental

Caminar entre montones de basura no se le hace muy agradable a nadie, pero tampoco de escándalo para quienes vivimos en Maracaibo. Lo vemos como un fenómeno “normal”, que se ha insertado ya como parte de la dinámica en la que se desarrolla la ciudad. Y no solamente sucede acá, claro está. Lo mismo pasa en otros estados, países.

Organizaciones no gubernamentales que se encargan de intentar cambiar esa realidad, hay bastantes. Campañas del gobierno para el ahorro de agua y energía, por ejemplo, no faltan. Entonces, ¿por qué no se ve un cambio contundente en nuestra realidad?

“El cambio colectivo inicia desde lo individual. Si eso no existe, no hay manera de que haya un impacto en masa. Debe haber un compromiso con uno mismo, una responsabilidad propia, y creer y respetar lo que haces”, dijo la fundadora de El Zulia recicla, Grisel Mercadante.

Ella comenzó a separar su basura, a hacer compostajes (fertilizante) con residuos orgánicos y pudo lograr, ya en un punto, no generar desechos, solo residuos. “Empecé compartiendo lo que hacía a través de mi cuenta en Instagram y guardando todo envase plástico o de vidrio que utilizaba. Lo acumulaba en un cuarto hasta que vi era demasiado y comencé a contactar recuperadoras para llevar estos desechos”, contó.

En el condominio de su residencia hizo una reunión, y ha logrado que todos sus vecinos le dejen la basura separada en la puerta de su casa. “No he formalizado un centro de acopio, pero mi mensaje ha funcionado donde vivo. Todo esto lo junto con los residuos de una empresa que me los dona para poder lograr una gran cantidad, pues las recuperadoras solamente aceptan en sumas masivas”.

Cuando tenía 19 años, Antonio Soto se angustió por la desmesurada cantidad de basura en las calles y creó “La papelera tiene hambre”, primero como hashtag en las redes sociales, luego como cuenta formal y después como fundación. “Enviaba mensajes de conciencia por las redes, todo fue creciendo y ahora somos 30 activistas. Nuestro objetivo es educar al ciudadano sobre el reciclaje de residuos no peligrosos como plástico, cartón, pilas, bombillos, papel de oficio, metal. Desarrollamos un programa piloto llamado Vecino sustentable, a través del que habitantes de Ciudadela Faría y otras zonas llevan los desechos, el segundo sábado de cada mes, a un centro de acopio ubicado al lado del Centro Comercial adyacente a las mencionadas residencias”, comentó Soto a Facetas.

Él también insiste, sin embargo, en que no necesariamente debes pertenecer a una fundación, partido político u ONG para ser un agente de cambio. “Solo necesitas iniciativa. Levantarte un día y decir: ‘Hoy voy a hacer esto, me voy a involucrar en esto otro’. Esa es la clave: involucrarse. Si los 30 millones de venezolanos recicláramos, tuviéramos un comportamiento cívico al respecto, nos doliera botar en la calle una bolsa plástica, un pitillo, las entidades gubernamentales tendrían más interés en invertir en proyectos más cívicos. Finalmente, los países se construyen todos juntos, incluyendo y más importante que todo, a los ciudadanos”, expresó el activista.

Lograr el interés colectivo por el reciclaje, no obstante, no es un trabajo fácil. “Requiere de un proceso de decisión, de voluntad y de participación. Es injusto cómo se hacen miles de esfuerzos y la ciudadanía sigue apática. Eso se observa en la basura desbordada en toda la ciudad, que a los habitantes parece no les interesa el impacto que ocasiona”, manifestó el presidente de la Fundación Azul Ambientalista, Gustavo Carrasquel.

Como fundación, desarrollan programas ecológicos para escuelas, empresas y comunidades que incentiven a un cambio en nuestra cultura ambientalista, y así generar un efecto masivo de participación. “El ambientalismo contemporáneo no puede seguir siendo manejado como una campaña de postura de compensación. No podemos seguir pensando que porque sembré un arbolito, participé pintando un mural o cualquier otra actividad aislada ya estoy compensando el gran problema que tenemos. El ciudadano debe participar activamente de las muchas campañas que se ofrecen”, puntualizó Carrasquel.

 

Programación de actividades

La papelera tiene hambre: El segundo sábado de cada mes reciben todo residuo separado (plástico, cartón, pilas, bombillos, papel de oficio, metal) al lado del centro comercial Ciudadela Plaza. @LapapeleraTH.

 

El Zulia recicla: El tercer sábado de cada mes son centro de acopio en la sede de Mercasa. Puntos itinerantes: Maczul y Cevaz. Los días se informan a través de las redes sociales. @elzulia_recicla.

 

Fundación Azul Ambientalistas: A través de su página web www.azulambientalistas.org, puedes solicitar charlas para escuelas, empresas o comunidades. Si estás fuera de Maracaibo, se cuadran encuentros vía videoconferencias. En la página hay diversidad de manuales para descargar en archivos PDF y aprender a hacer bosques urbanos comunitarios, sistemas de riego con material desechable, arte reutilizable funcional (dar uso a los desechos), banco de semillas, entre otros. @fundacionazul.

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