Experiencia Panorama

Católicos rinden culto a Jesús el Martes Santo con procesiones

La religión católica es profesada, el Martes Santo, por los creyentes con procesiones que representa el rememorar los días de sufrimiento del profeta Jesús. 

Tiempo para meditar

La semana mayor, para la religión católica, es un momento para meditar sobre el sufrimiento de Jesucristo, quién murió en la cruz para que Dios perdonara la población por sus pecados y sobre todo, una rendición a los propios sufrimientos de los creyentes, quienes piden perdón y anhelan esa maravillosa vida en el ‘paraíso’, en la vida eterna, donde está el padre y el hijo esperando.

“Se celebra con procesiones, pero especialmente, es un momento de reflexión de cada creyente”, puntualizó el padre Reinaldo Trejo.

Traición de Judas

De acuerdo con las escrituras, durante este día —en la acostumbrada cena de Jesús con sus discípulos— el maestro revela la futura traición de Judas Iscariote y de Pedro, también uno de sus apóstoles. 

“De cierto, de cierto os digo, que uno de ustedes me va a entregar”, dijo Jesús durante una cena con sus discípulos previo a la Fiesta de la Pascua, celebración hebrea, que conmemora la liberación del pueblo judío del imperio egipcio.

Miradas en espera de alguna confesión invadió a los presentes, nadie habló, solamente uno de ellos se atrevió a preguntar quién sería. Jesús respondió: “A quien diere el pan mojado, aquél es”.

El profeta se lo entregó a Judas Iscariote, diciéndole: “Lo que vas hacer, hazlo más pronto”.

Judas se marchó, pero los demás apóstoles entendieron que había salido a cumplir con un mandato de Jesús, esbozó: Ahora es glorificado el hijo del hombre, y Dios es glorificado en él.

“Me buscaréis, pero como dije a los judíos, así os digo hoy a vosotros: A donde yo voy, vosotros no podréis ir. Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros, como yo os he amado”, dijo Jesús. 

— ¿A dónde vas?, le interrumpió Pedro. 

— A donde yo voy, no me puedes seguir ahora, más me seguirás después.

— Señor, ¿por qué no te puedo seguir ahora? Mi vida pondré por ti.

— ¿Tu vida pondrás por mí? De cierto, de cierto te digo: No cantará el gallo, sin que me hayas negado tres veces.

Síguenos

Comentarios

Inicia sesión para unirte a la conversación.

Cargando comentarios…

Más en Experiencia Panorama