Las elecciones legislativas de Estados Unidos, convocadas para el martes próximo, pueden convertirse en un examen para Donald Trump y, al mismo tiempo, en una señal seguida de cerca en Argentina por la relación estrecha que mantiene con Javier Milei. Aunque el mandatario estadounidense no aparece en la boleta, el desenlace puede reforzar o debilitar su capacidad de maniobra en el Congreso.

El punto de mayor atención está en el posible impacto sobre la relación bilateral. Expertos consultados en Washington sostienen que una derrota republicana no cambiaría de forma dramática el vínculo entre ambos países, pero sí podría ampliar el escrutinio sobre acuerdos y apoyos, incluido el paquete financiero de US$20.000 millones para Argentina.

Lo que se juega en las urnas

En estas legislativas, Estados Unidos renueva la totalidad de las 435 bancas de la Cámara de Representantes, 35 escaños del Senado y 36 gobernaciones. Las últimas encuestas citadas en la nota original muestran a los demócratas por delante de los republicanos entre 7 y 12 puntos a escala nacional, aunque el resultado real dependerá del comportamiento estado por estado.

La lectura dominante entre los analistas es que un revés oficialista complicaría el control del Congreso para Trump, con menos margen para impulsar jueces y funcionarios afines y con mayor presión parlamentaria sobre su gestión.

Argentina, en la órbita de Washington

La relación entre Trump y Milei aparece como un factor central. Michael Shifter afirmó que la afinidad entre ambos presidentes ha marcado la relación bilateral “hasta un punto sin precedentes” y añadió que hubiera sido difícil imaginar el rescate de US$20.000 millones sin ese vínculo personal.

Shifter también sostuvo que la relación no se agota en la sintonía política: incluye intereses estratégicos de Estados Unidos en recursos naturales, inversiones, cooperación económica y la competencia con China. Aun si los republicanos perdieran el Congreso, dijo, Trump conservaría un amplio poder para conducir la política exterior.

Benjamín Gedan coincidió en que Argentina conserva peso por factores estructurales, entre ellos sus reservas de litio y cobre, el aumento de la producción de energía y la disputa entre China y Estados Unidos por recursos e influencia. Sin embargo, advirtió que una elección adversa para Trump reduciría el margen de maniobra argentino y podría volver más incómodo el respaldo político a Milei.

Kezia McKeague, por su parte, consideró que la relación bilateral depende sobre todo del Poder Ejecutivo y que una victoria demócrata no implicaría un giro automático en la política hacia la región, aunque sí podría traer más investigaciones y trabas presupuestarias.