La economía de Estados Unidos mantiene un crecimiento sólido, pero el repunte de la inflación y la desaceleración del empleo complican el balance que Donald Trump presenta de su gestión. El presidente afirma que aumentaron los ingresos, bajó la inflación y se crearon puestos de trabajo; los datos disponibles muestran avances y retrocesos, según el indicador observado.
Crecimiento e inversión
El producto interno bruto (PIB), medida del valor de los bienes y servicios producidos, crece a una tasa anualizada de 2,2%. Desde finales de 2024, antes del inicio del segundo mandato de Trump, la economía avanzó cerca de 3,2%, más que las demás economías del Grupo de los Siete (G7), integrado por países industrializados.

El crecimiento superó las previsiones del Fondo Monetario Internacional después de que Trump anunciara aranceles a las importaciones el 2 de abril de 2025. El organismo había advertido que podían frenar la inversión y el gasto de los consumidores, aunque Trump redujo muchos de esos gravámenes en los meses siguientes. También contribuyó la inversión en inteligencia artificial: en agosto de 2026, las empresas gastaron 5.000 millones de dólares en construir centros de datos, casi el doble del nivel mensual registrado cuando Trump volvió a la Casa Blanca. La cifra excluye los equipos informáticos.
Precios y hogares
La inflación llegó a 3,7%, por encima del 3% de enero de 2025, aunque debajo del máximo reciente de 9% registrado en 2022. Economistas atribuyen parte del aumento a los aranceles. La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán también ha encarecido la energía, tras interrupciones de suministros de petróleo y otros combustibles desde Medio Oriente. El diésel alcanzó en septiembre 6,52 dólares por galón, un máximo histórico. Subieron productos como la carne de res y el café; los huevos bajaron.

El ingreso medio de los hogares, ajustado por inflación, aumentó 2,6% en 2025, hasta 87.460 dólares, su nivel más alto registrado. Sin embargo, el Instituto de Impuestos y Política Económica estimó que en 2026 el 20% de los hogares de ingresos medios tendrá unos 1.700 dólares menos que en un escenario alternativo, y el 20% de menores ingresos perderá unos 750 dólares. Para el 1% de mayores ingresos calculó una mejora de 12.560 dólares, principalmente por los recortes fiscales. El análisis considera esos recortes, el fin de ayudas federales para reducir el costo del seguro médico y una inflación superior a la prevista. Sus estimaciones sobre el efecto de los aranceles son, en líneas generales, similares a las de la Fundación Tributaria.
Menos empleos nuevos
Desde el regreso de Trump, se han creado en promedio 34.000 puestos mensuales, frente a 122.000 al mes durante el último año de Joe Biden. El empleo manufacturero sumó 12,6 millones de personas en septiembre de 2026, ligeramente menos que al inicio del segundo mandato de Trump. El desempleo, en cambio, se mantuvo en 4,2%, cerca del nivel de enero de 2025. La política migratoria más restrictiva y las deportaciones redujeron la fuerza laboral disponible, por lo que la economía necesita menos empleos nuevos cada mes para evitar que aumente el desempleo.





