El artista, quien reconoce su apoyo a movimientos que cuestionan el uso de esta barrera sanitaria y su eficacia, considera que «la población sana no tiene por qué llevarla»
Miguel Bosé volvió este viernes 21-A a las redes para seguir explicando su controvertida posición frente a la pandemia de covid-19 y las medidas para luchar contra ella, en este caso su negativa a un uso de mascarillas «obligatorio, generalizado y sin excusas». «Como bien oís, tengo asma y la mascarilla me crea problemas», argumentó el cantante, que desde hace tiempo presenta una sonora afonía al hablar, para justificar por qué él no quiere utilizarla y por qué piensa que no es buena para todo el mundo de forma sistemática. Bosé, quien reconoce su apoyo a movimientos que cuestionan el uso de esta barrera sanitaria y su eficacia, considera que «la población sana no tiene por qué llevarla», pero opina que, para prevenir, es conveniente que la usen «los enfermos, los sanitarios y los ancianos». «Pero un uso obligatorio, generalizado y sin excusas, no», insiste el músico, para quien «salud es respirar».
Esta nueva versión sobre el asma y lo que piensa de las mascarillas la ofrece tras ser cuestionado por aupar a la gente a marchar el fin de semana pasado. Los contagios en Madrid, y toda España, van subiendo de nuevo y apenas el jueves, sin nombrarlo, Fernando Simón, director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitaria en ese país. manifestó que «todos aquellos» que tienen «alguna posibilidad de influir en la población», entre los que se incluye porque tiene «cierta visibilidad», deben «concienciar a la gente de lo que hay que hacer, y no de lo que no hay que hacer».
Aludiendo quizás a unas fotografías suyas recientes en las que se le ve utilizando mascarilla a la salida de unas compras en un centro comercial, el autor de «Papito» reconoce que, a «veces», la lleva cuando entra en espacios «donde a la gente le pueda molestar que vaya sin ella».
«¿Dónde estaba la histeria hace uno, dos o tres años, cuando hubo tanto contagio de gripe, más masivo y con mayor número de muertos? ¿Se paró la economía?», se pregunta, antes de considerar que en estos momentos «la calle tendría que estar trabajando y produciendo, ganando su dinero para poder subsistir, pagar sus impuestos y hacer una vida normal».