Estar en el mundo de la costura llevó a la venezolana Teresa Sánchez a crear infinidad de accesorios que han sido el complemento perfecto para las colecciones Evening y Bridal de su hermano Angel Sánchez en las prestigiosas pasarelas de la alta costura, convirtiéndola en una reconocida diseñadora de accesorios de alta gama en el mundo.
Su estilo artesanal y contemporáneo, con materiales no convencionales y variados, le han permitido crear un estilo auténtico valorado por la crítica y los amantes de la alta costura.
En conversación, vía telefónica, en exclusiva, con PANORAMA, Sánchez reveló que se siente satisfecha por haber seguido adelante después de superar momentos difíciles. Es administradora y contadora, profesiones que la llevaron a conocer cómo se mueve el mundo de las finanzas en los que se desempeñó por muchos años, cuando fabricar accesorios representaba para ella un pasatiempo.
Desde hace casi 10 años comenzó a dedicarse a tiempo completo al diseño de piezas de autor. Y en 2016 Ángel le propuso hacer accesorios para su colección fall, llamada Fetish. Ahí inició lo que ella considera una nueva etapa en su avasallante carrera como creativa. “Desde ese momento y hasta hoy, acompaño a Ángel en todas sus colecciones. También diseño accesorios para clientes ‘couture’, principalmente novias. Creo para ellas piezas personalizadas. Es lo que me define”.
Y es lo que le ha permitido estar en importantes pasarelas y eventos, como la Semana de la Moda de Barcelona, pasarelas de Nueva York, Miami Fashion Week e innumerables exposiciones y apoyo a fundaciones como WayuuTaya, de Patricia Velásquez, y Accion Solidaria; e institutos internacionales.
— Cómo maneja la responsabilidad de ser la única diseñadora de accesorios para alta costura y llevar un apellido que representa excelencia? — Con mucha exigencia a mí misma, para poder estar a la altura de los proyectos que se me presentan. Porque, además de estos importantes factores, es una condición natural que quiero que las piezas que diseño y elaboro transmitan mi propia visión de la moda a través de los accesorios. — ¿Qué opina del auge de los diseñadores emergentes? — Se le está dando un gran valor al diseño y piezas de autor, a las propuestas innovadoras, no convencionales, en cualquier área de diseño, lo que me parece absolutamente positivo y motivador para todos aquellos creativos que deseamos exponer nuestras ideas.
— ¿Cuál es su calificación de la mujer venezolana que gusta de usar accesorios en cantidades? — Las latinas y, en particular, las venezolanas somos muy coquetas, nos gusta personalizar nuestra apariencia y los accesorios son una herramienta ideal para hacerlo. Más allá de lo que esté de moda cada mujer debe ser fiel a su estilo y a su personalidad.
—¿Cómo es su relación de trabajo con Ángel Sánchez? ¿Suele siempre pedir un detalle en particular o deja que su creatividad fluya? — Trabajar con Ángel es un reto constante, siempre estamos desarrollando la próxima colección. El bocetea cada vestido y en base a eso yo inicio mi propuesta de accesorios, con absoluta libertad creativa. Luego, le presento mis piezas, hacemos las pruebas con las modelos y vemos qué funciona, qué hay que ajustar y cuál definitivamente no funciona, y así hacemos la selección final. Sin embargo, ya son muchos años trabajando en equipo Ángel, Andrea Gómez (con la línea de calzado) y yo con los accesorios. Cada vez nos acoplamos y nos interpretamos mejor.
— ¿Qué la llevó a dedicarse al diseño de accesorios? — Siempre me gustaron las manualidades, y vivir rodeada de vestidos, tejidos, bordados acentuaba más mi habilidad, ya que tenía acceso a una gran variedad de materiales. Estar en el taller de costura o en la mercería de mi mamá era un paraíso. Comencé haciendo bordados para Ángel, punto de cruz para relajarme, zarcillos para usar en alguna fiesta, luego para mis amigas, después para otras personas y así cada vez lo disfrutaba más y más. Desde 1987 tenía mis piezas que exhibía en la tienda de Ángel en Caracas, seguía siempre con los bordados. Luego también para mi otro hermano Gerardo. Y ya para el 2010 estaba dedicada totalmente al diseño de accesorios.
— De las tendencias ¿Con cuál se queda o le gusta? ¿Por qué? — Me encanta la tendencia a lo artesanal y textil, porque al ser hecho a mano ninguna pieza es igual a la otra. Me parece más auténtica. No sigo tanto lo que está de moda, porque en la industria de la alta moda debes anticiparte y marcar tendencia con tu sello personal. Normalmente trabajamos con dos temporadas de anticipación, por ejemplo, estamos presentando la colección de novias primavera 2020.
— ¿Su material indispensable? — Me gustan muchísimo las texturas, después de lograr la combinación de texturas que quiero, veo qué hace falta para terminar la pieza y puedo usar piedras, argollas, dijes… cualquier cosa. Pero la textura que me aportan algunos materiales, como el cuero, el plástico, los cordones, el acetato, los hilos, las telas, los tejidos… es el elemento indispensable en mis creaciones.
— ¿Piensa en usted o en la tendencia para el diseño de cada colección? — Solo pienso en la pieza que estoy diseñando, porque no necesariamente tiene que parecerse a mí y no quiero limitarme a los parámetros de la moda.
— ¿Cuáles proyectos desarrolla actualmente? — Estoy trabajando en la colección Bridal Spring 2020 que se presentará en la semana de la moda en New York este abril. Luego, viene la colección Resort, con una amplia variedad de productos: zarcillos, collares, anillos y carteras, que se presentará en el Miami Fashion Week en junio. También, desfiles en Guatemala y Costa Rica.
— ¿Qué consejo ha recibido de su hermano Ángel? — Creo que el mejor consejo es el que se da desde el ejemplo. Ángel es una persona increíblemente visionaria y perfeccionista. Así que implícitamente me está diciendo: puedes alcanzar todo lo que sueñes. ¡Házlo y házlo bien!
— ¿Ha sido Venezuela su inspiración en alguna pieza? — Hace tres años, aproximadamente, hice una colección que llamé Iris. La presenté en el Maczul. Estaba compuesta por piezas tejidas a mano, con mucho color, textura, que para mí representan algunas cualidades que siempre han estado presentes en mi querida Venezuela: creatividad, variedad y alegría.