El cine distópico suele poner sus peores escenarios en un mañana cercano, pero varias películas fueron más lejos: imaginaron futuros que hoy ya quedaron atrás o están a punto de hacerlo. Entre robots, crisis sociales y ciudades sitiadas, estas siete cintas siguen funcionando como advertencia.
Futuros que ya pasaron
Akira sitúa su historia en 2019, en una Neo-Tokio reconstruida tras una explosión que destruyó la ciudad original en 1988. Allí, la juventud vive frustrada, estallan protestas contra un gobierno corrupto y el ejército experimenta en secreto con niños que poseen poderes mentales extraordinarios.

Cuando el destino nos alcance se ambienta en 2022, en un planeta sobrepoblado, agotado por el cambio climático y con escasez extrema de alimentos naturales. La mayor parte de la población sobrevive con raciones sintéticas llamadas Soylent, fabricadas por una corporación todopoderosa.
La noche de la expiación también se ubica en 2022. La película imagina un Estados Unidos gobernado por un nuevo partido político que redujo la delincuencia y el desempleo casi a cero gracias a una medida extrema: durante doce horas al año, todos los delitos se vuelven legales.
Visiones de ciudades al límite

1997: Rescate en New York propone una versión alternativa del futuro en la que la tasa de criminalidad en Estados Unidos aumentó un cuatrocientos por ciento. Por eso, Manhattan se convierte en una gigantesca prisión de máxima seguridad, rodeada por un muro infranqueable.
Días extraños transcurre en los últimos días de 1999, en un Los Ángeles caótico, con disturbios raciales, miseria y violencia policial. Su trama gira en torno a un mercado negro de discos de memoria biológica que permiten grabar y experimentar vivencias, emociones y recuerdos de otra persona.
Regreso al futuro II llevó a sus personajes hasta 2015 y mostró una sociedad llena de patinetas voladoras, autos propulsados por basura, zapatillas que se ajustan solas, hologramas gigantes y pantallas con múltiples canales. La cinta también anticipó videollamadas en pantallas planas y pagos con huellas dactilares.
Titanes del Pacífico traslada su conflicto principal a 2025. La Tierra enfrenta el ataque de los kaijus, criaturas de origen alienígena que emergen desde un portal interdimensional ubicado en el fondo del océano Pacífico.



