La actriz y exconductora de televisión Sherri Shepherd marcará un hito en la historia de las producciones teatrales de Disney al convertirse en la primera mujer en interpretar al Genio de la lámpara en el musical Aladdin, que se presenta en el New Amsterdam Theatre. El anuncio fue confirmado por la compañía, detallando que la artista asumirá el rol a partir del 16 de octubre y se mantendrá en cartel hasta el 3 de enero.
Un desafío fuera de la zona de confort
Con 58 años de edad y una trayectoria consolidada en la televisión estadounidense que incluye su paso por el programa de entrevistas The View y galardones como el Daytime Emmy, Shepherd se prepara para este nuevo reto mediante intensas clases de canto y danza. Según relató, ensaya la emblemática canción del personaje, «Friend Like Me», durante largas caminatas por la ciudad.
El personaje central de la trama ha contado con figuras masculinas memorables desde su salto a la gran pantalla y los escenarios. En la versión animada clásica de 1992 tuvo la voz de Robin Williams, mientras que en la adaptación de acción real de 2019 fue interpretado por Will Smith. En el circuito teatral de Broadway, el rol pasó por las manos de James Monroe Iglehart —quien ganó un premio Tony en 2014 por su interpretación inicial—, Major Attaway, Michael James Scott y, más recientemente, Caleb A. Barnett.
El peso simbólico del nombramiento
Para encarar la exigencia del teatro musical, la actriz recurrió a una red de colegas experimentados en Broadway como Kristin Chenoweth, Steven Boyer y Wayne Brady, en busca de consejos y apoyo técnico. Shepherd reconoció el profundo significado de su designación y expresó su deseo de que los más jóvenes se sientan representados de la misma manera en que ella se inspiró durante su infancia al ver a artistas sobre las tablas.
«No me tomo a la ligera ser la primera mujer en interpretar a este personaje», afirmó la intérprete, quien previamente participó en Broadway en 2014 encarnando a la madrastra en Cinderella. Con este nuevo papel, la artista busca aportar su propia energía, humor y corazón a uno de los números más aplaudidos de la cartelera neoyorquina.
