«Sausage Party» consiguió un éxito en la taquilla el fin de semana con una recaudación de 33,6 millones de dólares en su debut, que ofrece una muy necesitada buena noticia a la complicada Sony Pictures.
En un verano boreal dominado por las sagas y secuelas, la comedia de una pandilla de alimentos animados que se enfrenta a los peligros de una cocina fue un antídoto frente a las continuaciones y un recordatorio del poder de las ideas originales. «Es algo diferente a lo que las audiencias adultas han estado esperando», dijo Jeff Bock, analista de Exhibitor Relations.
«Cuando una comedia es llevada al límite es cuando funciona mejor». El estudio proyectó «Sausage Party» en 3.103 salas y consiguió un récord para el estreno más taquillero de una película de animación en agosto. Hubo también victorias que se sintieron como una derrota.
