“Hay que publicar lo que se calla, que es lo difícil”. Así conminaba el periodista español Miguel Ángel Bastenier a sus alumnos de periodismo a ejercer un oficio que nunca debe ser complaciente y que no debe descansar en la búsqueda de lo que no se dice, por el bien del desarrollo social.
Tras perder la batalla contra el cáncer de riñón, a sus 76 años, se detuvieron las magistrales clases de periodismos que ofrendaba en la Escuela del Diario El País de España o en la Fundación Nuevo Periodismo Latinoamericano creada por Gabriel García Márquez, y en muchos periódicos y universidades del mundo que lo solicitaban, y cuyos alumnos comentaban ayer sus enseñanzas en Twitter y lamentaron su partida con la etiqueta #Gracias Baste.
Así como condensaba sus enseñanzas en los 140 caracteres del Twitter donde tenía 170 mil seguidores y según el diario El País, era el periodista de ese diario con más seguidores en esa red en la que se mantuvo activo hasta un día antes de su fallecimiento en Madrid, España.
El 26 de abril de 2017, Bastenier dedicó uno de los últimos mensajes en Twitter a mencionar las que consideraba algunas de las plagas de la profesión: «declaracionitis; politización; oficialismo; desconexión mundial».
