El obispo estadounidense, cuyo sermón causó revuelo en la boda del príncipe Harry con Meghan Markle, pensó que la invitación era un chiste.
El reverendo Michael Curry dijo a ITV que creyó que alguien le “estaba jugando una broma del Día de los Inocentes».
El sermón de Curry, titulado «El poder del amor», fue uno de los momentos más comentados de la boda del sábado.
Pero Curry dijo este martes que «no tenía idea» de que su discurso había ocasionado tanto revuelo y que se sentó y pensó, «espero que eso esté bien».
