El actor británico Patrick Stewart murió el miércoles en su casa de Los Ángeles, a los 86 años, tras una breve batalla contra el Alzheimer y la demencia con cuerpos de Lewy, según una publicación difundida este jueves en su cuenta de Instagram.
La familia señaló que el protagonista de Star Trek y X-Men estuvo bajo el cuidado de su esposa, Sunny, y rodeado de familiares y amigos, con música en vivo, oraciones, lágrimas y risas. También destacó la serenidad, la reflexión y la “gracia invencible” que, según ese mensaje, marcaron su vida y su rostro hasta el final.

Una carrera de siete décadas
Nacido en Mirfield, en el West Riding de Yorkshire, Stewart pasó por la Royal Shakespeare Company y construyó una trayectoria de siete décadas en Broadway, el cine y la televisión. A lo largo de ese recorrido obtuvo varios premios Emmy y Globos de Oro, recibió una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood y fue nombrado caballero por la reina Isabel II.

Su salto entre Shakespeare y Dickens, por un lado, y la comandancia de la USS Enterprise y su silla de ruedas en la saga de X-Men, lo convirtió en uno de los actores más reconocibles y versátiles de su generación.
El mensaje publicado por su familia también resaltó su activismo en favor de los derechos humanos, las víctimas de violencia doméstica, los refugiados, la salud mental de veteranos y el bienestar animal, en especial por su apoyo a perros pitbull.
Hugh Jackman, con quien compartió la saga de X-Men, lo describió como “un amigo y hombre extraordinario”. George Takei, compañero en Star Trek, lamentó la pérdida de una leyenda “auténtica e irreemplazable”. William Shatner lo recordó como “un colega magnífico” y Marvel afirmó que Stewart dio vida al profesor Charles Xavier con “gracia, inteligencia y humanidad extraordinarias”.




