La cantante estadounidense Mariah Carey recibió este miércoles un caluroso homenaje al recibir su estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood.
Vestida como una auténtica diva gracias a un vestido largo y apretado de lentejuelas negras con escote por delante y por detrás, pelo ondulado y gafas de sol oscuras, la artista desveló la estrella 2.556 de la aclamada avenida hollywoodense.
Carey agradeció el apoyo que los fans le han dado a lo largo de sus 25 años de carrera, durante los que ha publicado canciones tan famosas como «Always Be My Baby», «Fantasy», «Heroe» o «We Belong Together».
«Me derretís el corazón, por eso no me quito las gafas», bromeó la cantante. «No puedo agradeceros lo suficiente vuestra presencia aquí».