Cinco mil bolívares. Ni para dos kilos de queso alcanza la mensualidad de los artistas y cultores que durante 30 y hasta 70 años consagraron sus vidas al arte en Venezuela.
“Es una falta de respeto para todos los que hemos sido maestros de varias generaciones de artistas y que incluso, aún seguimos activos en plena entrega al arte”, expresó con la franqueza que le caracteriza, Marisol Ferrari, Premio Nacional de Cultura mención Danza del año 2000, quien añadió a PANORAMA: “ Es preferible que solo den un diploma, a darnos como esa especie de dádiva que además se han atrasado en depositarla a principio de año”.
Yolanda Moreno, Premio Nacional de Cultura mención Danza del año 1995, habla del tema con humor: “Es como el monto del pasaje en autobús para una semana de ensayo. Es realmente insólito que nos den ese monto, a una edad en la que los artistas somos mayores y es cuando más requerimos recursos, porque nos enfermamos, necesitamos atención médica y medicamentos que están tan costosos”.
Juan Monzón, de Carabobo, quien resultó ganador en la misma mención en la última premiación, que fue la del 2010-2014, afirmó que nadie vive de esa asignación. “Si no recibiera una jubilación, un seguro, más los ingresos por seguir trabajando, de eso no sobreviviera. Pero desde que mí me entregaron el premio, en el 2014, están diciendo que lo van a aumentar y hasta ahora no se ha concretado. En marzo de este año se retrasó el pago, pero al mes siguiente depositaron los dos meses juntos”.