El romance que mantenía la actriz Lindsay Lohan con su prometido, el millonario ruso Egor Tarabasov, terminó de forma repentina con un gran escándalo, al Lohan acusar a Tarabasov de haberle sido infiel y luego protagonizó un violento episodio en la residencia que comparte con el magnate ruso en Londres.
El caos comenzó la madrugada del sábado cuando Lohan, de 30 años, escribió una catarata de tuits contra el joven multimillonario, de 22.
En uno de los mensajes aseguraba que Tarabasov la había engañado con una prostituta y dio a conocer los datos de ella. También publicó varias fotos de él- que luego eliminó- en un local nocturno. En el texto se preguntaba»¿Home?», dando a entender que éste le había mentido.
El ataque, que comenzó en las redes, terminó en un violento y confuso episodio en la residencia que la actriz tiene en la capital británica.
Los vecinos de la intérprete alertaron a las autoridades de un caso altercado doméstico. A los pocos minutos, la policía llegó al lugar y tuvo que forzar la puerta para poder acceder a la vivienda -ubicada en el exclusivo distrito de Knightsbridge-, pero el piso ya se encontraba vacío.
Según un portavoz de las fuerzas de seguridad, horas después tanto Lindsay como Egor fueron localizados en «perfectas condiciones».
Pese a lo ocurrido, la actriz publicó la tarde del lunes un mensaje en Instagram en el que aseguraba que su relación con Tarabasov se mantenía y calificaba el hecho como un «asunto privado».
«Realmente apreciaría si estas especulaciones sobre mi vida personal se detuvieran por respeto. Desafortunadamente, un asunto privado se ha vuelto más público de lo que puedo controlar y estaría muy agradecida si mi prometido y yo pudiéramos discutir nuestros asuntos personales», indicó Lindsay Lohan en la red social Instagram.
Lindsay Lohan culminó su mensaje con lo siguiente: «Hay cosas más importantes en el mundo que nuestra relación. Por favor, déjennos resolver nuestros asuntos personales».