Para Astrid Carolina Herrera celebrar hoy el Día de las Madres es un sueño cumplido. La venezolana, coronada como Miss Mundo 1984, anhelaba vivir la experiencia desde hacía más de 15 años, pero no fue hasta su 50 cumpleaños que alcanzó la d
Para Astrid Carolina Herrera celebrar hoy el Día de las Madres es un sueño cumplido. La venezolana, coronada como Miss Mundo 1984, anhelaba vivir la experiencia desde hacía más de 15 años, pero no fue hasta su 50 cumpleaños que alcanzó la dicha de acunar entre sus brazos a su propio bebé. Miranda Carolina Herrera (22 meses) llegó a iluminar su vida después cuatro tratamientos de reproducción asistida (una inseminación y tres fecundaciones in vitro). Después de intentarlo de manera natural sin éxito, con la ayuda médica pasó de la esperanza a la desilusión en muchas ocasiones, pero pronto volvía a recobrar la fe. La bendición llegó y hoy festeja, entre las risas y travesuras de su pequeña, la alegría de dar vida, de educar y ver crecer a quien le hace levantarse con nuevos bríos y sueños cada mañana. —¿Qué ha significado la maternidad en su vida? —Es un sueño hecho realidad. A veces me pongo a pensar qué palabras podría utilizar para explicar todo esto. Lo que se me ocurre es que, sencillamente, es un sentimiento que ha estado en mí toda la vida, un anhelo. Dios tuvo a bien decir amén a esas ganas mías de ser madre. —Le llegó esa bendición a los 50… —El tiempo de Dios es perfecto, ese fue el tiempo que Él tenía destinado para mí, aunque yo venía intentándolo mucho antes, desde los 30 y pico. Estuve un largo tiempo tratando de tener un bebé con mi esposo hasta que terminamos separándonos por ese motivo. No se dio hasta que decidí tomar medidas médicas, ayuda de los expertos. No fue que un día dije Quiero ser mamá a los 50. Vengo desde hace muchísimo tiempo buscando tener bebé.
“La barriga es algo muy emocionante para una mujer. Verse la barriga, ver que va creciendo es un sensación maravillosa, es el milagro de la vida”.
—¿Recuerda el día que se enteró que el procedimiento in vitro había resultado positivo? —¡Claro! 14 de octubre del 2013. Recuerdo que no tenía muchas ganas de hacer el examen porque había tenido varios intentos y no se habían dado, digamos que estaba un poco desanimada. Fui muy tarde, cerca de las 3:00 pm. Ese día tenía un evento y estaba lista esperando a un amigo, y me preguntaba si la clínica había mandado el resultado por correo electrónico. Cuando abro el correo, veo: positivo. Me quedé fría y paralizada. Estuve leyendo como media hora el resultado para estar bien convencida. A la primera persona que le escribí fue a mi doctor. Tardé como dos días en decirle a mi familia, estaba procesando toda la información.
—¿Cómo vivió la etapa en la que su cuerpo fue cambiado mes tras mes? —La barriga es algo muy emocionante para una mujer. Verse la barriga, ver que va creciendo es un sensación maravillosa, es el milagro de la vida. No sufrí de nauseas, de vómitos. Fue un embarazo muy bueno porque no me enfermé. Lo malo fue la cantidad de tratamientos, inyecciones y procedimientos que me tuve que seguir haciendo. Me tuve que inyectar todos los días durante el embarazo: las hormonas, los medicamentos para que se fijara el embrión. En ese aspecto, sí fue fuerte. —¿Qué le ha enseñado Miranda? —A sacar fuerzas de donde no las tengo. Hay un sobre entendimiento en relación con el bebé que solo una madre lo tiene. Aprendes a descifrarlo, a desarrollar paciencia, a jerarquizar porque la prioridad es ella.
“Dios decidió mandarme a Miranda a los 50 por algún motivo. En algún momento entenderé los planes de Dios para que esto haya sido así”. Astrid Carolina Herrera.
—¿Cómo ha sido llevar su carrera artística con la de mamá? —Ha sido muy complicado. Son muchos los viajes, los días que tengo que dejar a la nena. Pero, al mismo tiempo, me entran muchas ganas de traérmela. Pero cuando me doy cuenta de las condiciones en la que están los aeropuertos, de las carreteras y una cantidad de cosas que estamos viviendo, me digo: no, ella está mejor en casa de mis padres. —¿Qué consejo le brindaría a las mujeres que son mamás después de los 40? —Es poco lo que puedo decirles porque es mucho lo vivido. A las de menor edad, les puedo decir que la maternidad no se pelea con la profesión. Uno siempre va a encontrar maneras de ingeniárselas. ¿Es doloroso? Sí, es muy fuerte cuando tienes que dejar a tu bebé (en mi caso particular, dejarla 2 o 3 días porque estoy trabajado). Pero eso lo que significa es que cada vez que llego de viaje tengo que esforzarme muchísimo más para brindarle un tiempo de calidad. Y aún cuando yo haya sido madre a los 50 y acepto plenamente los designios de Dios, pienso que es muy bonito tener los hijos jóvenes para que puedan contar mucho más tiempo con uno. —¿Ha pensado en agrandar la familia? —A mí siempre me han gustado las familias grandes, pero las circunstancias que estamos viviendo… Aunque voy de la mano de Dios y si Él quiere, es una cosa que se va dar. Pero está complicado conseguir pañales, fórmulas, el problema con la luz, con el agua, eso me lleva a pensar que tengo que darle el 100% de esfuerzo a Miranda para procurar su bienestar bajo estas circunstancias tan difíciles. Dios siempre brinda ayuda, pero está cuesta arriba, sobre todo, porque mi trabajo es complicado. La gente de repente te ayuda con bebé, pero con 2, es un poco más complicado. —Como madre, ¿cómo ha sobrellevado la situación de Venezuela? —He hecho de todo. He hecho cola, he buscando contactos, todo lo que se te ocurra para conseguir los pañales lo he hecho. Cuando uno es madre, lo que uno procura es el bienestar del bebé, entonces si hay que hacer cola, se hace cola, si te dicen que hay que recorrer cinco lugares para conseguirlo, pues lo haces. Te confieso que hay momentos en los que me lleno de mucha angustia y desolación al sentir que el país que me vio nacer y crecer, el país que me lo ha dado todo, el país que me permitió representarlo en un concurso internacional de belleza y que me ha dado tantas satisfacciones… En este momento siento que las personas que debería proteger a sus ciudadanos no lo están haciendo. Entonces, me lleno de angustia, de sentimientos tristes. Ahí tengo que buscar más a Dios para poder sobrellevar todo lo que está pasando. Siento que Él es el único que me puede dar la fortaleza para seguir adelante porque, a veces, provoca salir corriendo. ¿Cómo tengo a otro bebé en estas circunstancias? Es fuerte.
”Lo que les puedo decir es cómo estoy tratando de llevar las circunstancias en este país: orando”.
—A pesar de eso, ¿cree en un mejor futuro para Venezuela? —Definitivamente. Fíjate que yo sigo aquí. Sigo trabajando en mi país. Hay gente que de repente cree que uno está afuera, pero yo trabajo en Venezuela. Puedo hacer una presentación afuera, ir y regresar, pero vivo en Venezuela. Obviamente, apuesto a ese mejor futuro para todos los venezolanos y para mi hija. —¿Qué mensaje le envía a las madres en su día? —Fe, esperanza y fortaleza. Lo que les puedo decir es cómo estoy tratando de llevar las circunstancias en este país: orando. Orando mucho y pidiéndole a Dios que sea mi mejor guardaespaldas, mi mejor proveedor, mi mejor médico, pidiéndole todos los santos días a Dios que me le de salud a mi hija y a mí, que soy el sustento de ella. Dios no nos manda pruebas que no podamos superar y que si Dios nos bendijo con una hermosa criatura llamada bebé es porque sabe que estamos en capacidad de sacarlo adelante. A todas esas mujeres que, al igual que yo (porque me considero una guerrera, luchadora, que no me amilano), pues felicidades en su día. Sé que cada una, en sus capacidades, está haciendo lo necesario, para sacar a su bebé adelante. Felicidades para ellas.