La estrella estadounidense Justin Bieber contó sobre los «enormes altibajos» anímicos que experimentó al pasar de ser un ídolo adolescente a «la persona más ridiculizada, juzgada y odiada del mundo».
En una larga publicación el fin de semana en Instagram, donde lo siguen 118 millones de personas, el fenómeno pop de 25 años reflexionó sobre cómo el estrellato infantil desencadenó la depresión y la falta de humildad que lo condujeron al abuso de drogas y a su «resentimiento y falta de respeto hacia las mujeres, y al enojo».
«Empecé a consumir drogas muy fuertes a los 19 y abusé en todas mis relaciones. Me volví resentido, irrespetuoso con las mujeres y enojado. Me volví distante a todos los que me amaban y me estaba escondiendo detrás de un caparazón» escribió.
«Todos hicieron todo por mí, así que nunca aprendí los fundamentos de la responsabilidad», confesó Bieber, acotando que a los 18 años no tenía «habilidades en el mundo real» a pesar de tener «millones de dólares y acceso a lo que quisiera».
