La productora Kathleen Kennedy admitió que experimentó un profundo alivio al dejar su cargo como presidenta de Lucasfilm a principios de 2026, una posición que ocupó durante 14 años y que implicó la enorme presión de liderar Star Wars, una de las franquicias más influyentes de la historia del cine.

Los retos al frente de Star Wars y las tensiones creativas

Durante su participación en el evento Screentime de Bloomberg, la ejecutiva descartó sentir tristeza por su partida y explicó que el trabajo no era sencillo, sobre todo al asumir un proyecto que el creador George Lucas había concebido desde cero y sin un material de guía preestablecido.

Kennedy estuvo al frente de la marca en periodos de gran aclamación con series como Andor y The Mandalorian, pero también en momentos de fuerte controversia como ocurrió con The Acolyte. Al respecto, señaló que el mayor desafío de una saga con medio siglo de historia radica en escuchar a los seguidores más acérrimos sin convertir la franquicia en un referéndum constante.

Decisiones difíciles y el relevo en la productora

La ex presidenta de Lucasfilm también se refirió a momentos complejos de su gestión, como la destitución de los directores Phil Lord y Chris Miller durante el rodaje de Solo en 2018, y la salida de Gareth Edwards en Rogue One: A Star Wars Story en 2016, siendo sustituido por Tony Gilroy. Admitió que se trató de situaciones excepcionales y difíciles en su trayectoria profesional.

14 Años estuvo Kathleen Kennedy al frente de la presidencia de Lucasfilm

Tras la adquisición de la compañía por parte de Disney en 2012, un proceso que consideró totalmente acertado, el liderazgo de la saga pasa ahora a manos de Dave Filoni y Lynwen Brennan. Por su parte, Kennedy retomará la producción independiente junto a su esposo Frank Marshall, aunque mantendrá un vínculo puntual con el universo galáctico como productora de Star Wars: Starfighter, bajo la dirección de Shawn Levy y con el protagonismo de Ryan Gosling.