Para cultores locales, el movimiento artístico en el municipio Maturín vive una etapa de transformación con la recuperación de espacios para la creación. En ese contexto, la Casa de Cultura Inícita Aceituno, con 45 años de trayectoria, se ha consolidado como un centro de formación y un símbolo de nuevos talentos del estado Monagas.
Un espacio que inspira y forma
El artista plástico y arquitecto Jesús Guerrero Balza, uno de los cinco seleccionados por el estado Monagas para participar en la edición 68 del Salón Arturo Michelena, describió la casa de cultura como un lugar profundamente reconfortante.
“Para mí este espacio representa la formación clave de los artistas, un empujón para que podamos exponer nuestras obras. Eso es la casa de cultura para mí. Yo no voy a la iglesia, pero voy allí y me reconforta, puesto que es un lugar de inspiración y modernidad”, afirmó.
Guerrero Balza también expresó satisfacción por representar al municipio Maturín en uno de los certámenes artísticos más importantes de Venezuela, donde compiten figuras destacadas de las artes plásticas del país.





