‘Hell or High Water’, o su título en español ‘Comanchería’, llega al Oscar como la cenicienta, el caballo negro que nadie esperó ver nominada pero logró su puesto gracias a un sólido guión y actuaciones sobresalientes por parte de su elenco protagónico.
David Mackenzie dirige este intento de western, casi un homenaje a las cintas de los hermanos Coen (comparándola con la oscarizada ‘No Country for Old Men) protagonizado por Chris Pine y Ben Foster, quienes dan vida a dos hermanos que deciden asaltar un banco para cubrir la gran deuda que tienen en hipoteca con la misma entidad bancaría que robarán. Son buscados por dos policías, Marcus y Alberto, interpretados por Jeff Bridges y Gill Birmingham. Bridges se luce en su papel, un deleite ver todas las expresiones que hace al insultar y sus modismos, no obstante obtuvo una nominación a Mejor actor de reparto.
El resto del reparto, a excepción de Pine quien logra la mejor interpretación de su corta pero fructífera carrera, no sobresale de manera individual. Buenos pero sin destacar.
Con cuatro nominaciones, ‘Hell or High Water’ no es una cinta que estará presente en las listas de las mejores de la década ni nada, pero satisface al espectador al proveer en solo 90 minutos de entretenimiento de calidad. Nunca baja el ritmo, entre comedia negra y acción muy bien utilizados.
