El dúo regresó al Festival de Viña del Mar 36 años después.
Las peleas quedaron en un segundo plano en el regreso de los Pimpinela al Festival de Viña del Mar tras 36 años de su primera vez. La razón, los recuerdos que sobrevolaron el primer recital de los hermanos Galán tras la muerte de su madre.
Poco importó que el concierto empezara al filo de las 2 de la madrugada en una fría noche en el anfiteatro de la Quinta Vergara.
El público desprendió un fuerte calor humano para el dúo argentino, ya que, además de corear todas sus canciones, exigió que se les entregara la emblemáticas Gaviotas de Plata y Oro.
El arranque del repertorio fue de primer curso de «Pimpinología». Una pelea musical como las que desde hace casi 40 años les han hecho recorrer el mundo.




