La decisión de los organizadores se produce en un momento de creciente control gubernamental de la prensa y de las producciones culturales chinas.
El Festival Internacional de Cine de China, con sede en Nankín (este), decidió bajar el telón por el creciente control del gobierno que impide la independencia, anunció ese sábado en su cuenta oficial de la red social WeChat.
«En las condiciones actuales, se ha hecho imposible producir un festival de cine eficaz, dotado de un espíritu realmente independiente», explicaron los organizadores del Ciff (siglas en inglés), en un comunicado, sin mayores precisiones.
La decisión de los organizadores se produce en un momento de creciente control gubernamental de la prensa y de las producciones culturales chinas bajo la dirección del presidente Xi Jinping, que aboga por un refuerzo creciente de la ideología comunista en el seno de la sociedad.
