Una humilde familia sueña con que el béisbol pueda sacarlos de la pobreza. Sus esperanzas se centran en el sobrino que aspira a ser un grande liga. Su tío Paciano lo alienta, pero su mujer descree de todo. Dos tensiones confluyen en la obra, la pasión por el béisbol y la lucha armada en los 60’s. La resolución al conflicto es en realidad una oportunidad más.
“La Vida es un Strikeout” se estrena este viernes 2 de agosto en el Centro de Bellas Artes Ateneo de Maracaibo, a las 6:00 pm. En una entrevista concedida a PANORAMA, Milton Quero Arévalo, director y dramaturgo de la pieza, acompañado del elenco, habla de la nueva obra que se barre sobre la escena local.
“En esta familia, el personaje principal es fanático del beisbol. Fue un jugador que no pudo concretar exitosamente una carrera y ahora impulsa a su sobrino a seguir, a ser lo que él no pudo. Este montaje explora el fracaso, contradictoriamente con lo que el beisbol significa para nuestro país. Es una metáfora del fracaso y de la vida misma”, explica Milton Quero, director y dramaturgo de la obra.
En este drama situado en la Península de Paraguaná, el beisbol funciona creando una conexión directa con el público. Enmarcada a principio de los años 60, la pieza teatral recorre temas como el deporte, la subjetividad del éxito, la guerrilla, el cambio, la “transculturización venezolanizada”, lo importado y lo impuesto.
“Esta obra no tiene nada que ver con la situación país. Fue realmente concebida como un artefacto de ficción. Nació del deseo de crear un texto que nos permitiera jugar el arte dramático, ejercerlo. Es un proyecto que lleva unos 15 años gestándose. A finales de junio cumplimos poco más de un año de trabajo con esta obra. Ha sido un proceso que no hemos querido abandonar, todo lo contrario. Es una pieza que ha sido realizada con el propósito de llegar a la interacción con el público”, afirmó el también actor.
La obra cuenta con un elenco de altura. El equipo está encabezado por el mismo director, Milton Quero, quien posee una extensa trayectoria teatral desde 1981, fue actor protagónico en dos piezas de la Sociedad Dramática de Maracaibo y actualmente es profesor la Facultad Experimental de Arte de la Universidad del Zulia. En esta ocasión juega el rol de Paciano.
Sigue Alexis Blanco, actor y periodista, miembro fundador, directivo y actor de la Sociedad Dramática de Maracaibo, que habiendo dejado atrás su barba de los últimos años, interpretará a Mauricio, personaje que llega a la casa de Paciano a “enconcharse”, vivaz activista de los movimientos políticos de resistencia en el momento.
A un costado, sentada, se encuentra Doris Chávez. Con el cabello canoso y la energía de una debutante, la también actriz, desde 1982, que participó en casi todas las obras de la Sociedad Dramática de Maracaibo, personificará a Cándida, esposa de Paciano, que según la misma actriz “ya está harta de escuchar sobre el beisbol”.
Del otro lado, un reposado Juan Carlos Quintino, actor y gestor cultural de amplia trayectoria, que hace poco ingresó al icónico montaje Señoras de Maracaibo, en esta ocasión interpreta al extranjero Apple White.
Sentado en las tablas del escenario del Teatro Bellas Artes se ve a un joven, Luis Sandoval. Él, en el papel de Simón, mira desde abajo a sus compañeros de elenco y maestros, de quienes asegura aprender con solo sentarse a observar.
El debate se abre y sale una frase de Alexis Blanco: “estamos muy viejos para aceptar cualquier propuesta de montaje”.
En su caso, al igual que en el de Chávez y Quintino, ha transcurrido mucho tiempo entre la última vez que actuaron y este, su más reciente estreno.
“Viviana Márquez (Productora General) no había terminado de contarme de qué iba la obra y ya yo le estaba diciendo que si. Estoy en una etapa de mi vida en la que me interesa dar. He tenido mucha suerte. Milton está desarrollando una dramaturgia que propone un texto, y para nosotros como actores, volver a esa dinámica nos permite ejercer un método que hemos tenido que reinventar en el proceso. El público por su parte entiende el beisbol, es suyo, es un tema apasionante que nos pertenece, que entendemos. Confiamos en que el público salga contento con esta épica porque la comprende”, afirma Blanco.
Chávez por su parte, asegura haber pedido el texto antes de aceptar el papel. “Lo pedí para hacerme la difícil, estaba loca por entrar en la obra”, dice entre risas.
La actriz que había estado retirada del oficio alrededor de unos 11 años, vuelve a la carga. “Me muero de miedo (risas). No hay nada peor que saber que hay expectativas sobre ti, es un peso muy grande. Ahora me concentro en pensar que vengo al teatro a jugar. Es una fortuna la confianza, fui alumna de Alexis, fui maestra de Juan Carlos, somos un hilo que se ha ido tejiendo. Este personaje me encanta, lo estoy disfrutando. Ella (Cándida) sufre la situación que se vive en su casa, el rol que ha tenido la mujer en estos temas. Ella es lo terrenal”.
Quintino, a su vez, recalca que “es una suerte estar con estas personas, es un regalo”, a la vez que lamenta que el rol que jugó en Ministerio para la Cultura como Director General del Gabinete Estadal del Zulia, lo alejara del oficio. “El trabajo como burócrata me apartó, esto es como comenzar de nuevo a tantear el teatro”, asegura quien ahora balancea dos personajes que interpreta al simultaneo en diferentes obras.
Dentro de los temas tratados por todo el colectivo Escena 1, se discute acerca de la necesidad de luchar por tener temporada teatral.
“Tenemos que romper haciendo teatro. El fin es que la gente atienda lo que hacemos, que consuma esto como esencial en la vida. Nos ha tocado reinventarnos en materia de gestión cultural, buscar nuevos espacios, ensayar y convocarnos de otra manera. En el teatro la palabra crea la realidad, transforma y estos tiempos nos han vuelto más creativos. Debemos de seguir, es nuestro deseo y deber seguir haciendo lo que nos gusta”, sostiene Viviana Márquez, productora teatral de directores como Héctor Manrique, Javier Rondón y más recientemente, Milton Quero.
La Vida es un Strikeout convoca para su estreno. La obra que mañana promete jugárselas todas y seguir apostando al teatro regional. Para más información sobre esta obra y costos de entradas, comunicarse con las oficinas del Centro de Bellas Artes. Al siguiente número de contacto: 0414-6041973.