La gran mansión está a la venta por 57 millones de euros.
Conociendo cada rincón de Red Gate Fare, la famosa finca y casa de Jacqueline Kennedy, es posible revivir la rotunda elegancia de la ex primera dama estadounidense. Fue la primera propiedad que adquirió por su cuenta –cuatro años después de la muerte de su último marido, Aristoteles Onassis–, así que se trata de algo especial: el más personal de sus proyectos, el que sería, como dice su hija Caroline Kennedy, ’»un lugar para ella misma’».
Con estas mismas palabras lo contó en un vídeo donde explicaba los motivos que la llevaron a tomar una gran decisión: poner la gran mansión a la venta por 57 millones de euros. Lo cierto es que cada metro marca un punto en la historia de los Kennedy, incluso la ubicación de la propiedad. Jackie necesitaba un sitio cerca del mar, su gran pasión, pero también entre naturaleza frondosa, cuenta en una nota la revista Architectural Digest.
Los interiores, concebidos por Jackie en su momento, guardan »la expresión perfecta de su espíritu romántico y aventurero».
