El brillo, los tonos dorados, cremas y pastel se impusieron este año en el emblemático desfile en traje de gala, durante el certamen del Miss Venezuela.
No hubo espacio para vuelos ni volúmenes, todo parecía la maqueta de un diseñador. También se apreciaron escotes pronunciados como el de Miss Carabobo. La única candidata que contrastó fue Miss Mérida, quien prefirió un vestido negro.
Tras el desfile, los Cadillacs fueron los encargados de prender la fiesta.
