De niña hechicera a princesa de Disney. Así fue el drástico cambio de Emma Watson, quien se quita para siempre el peso de la Hermione que nos hipnotizó en “Harry Potter”. Por fin le llegó un personaje con el que la joven se desquite y logre convencer no solo a la crítica, sino a los espectadores que esperan una nueva Emma en la pantalla.
Como protagonista de “La Bella y la Bestia”, Watson no solo es noticia porque la recién estrenada cinta le dejaría alrededor de 15 millones de dólares en ganancias, pues también ha llamado la atención que se desprenda para siempre de la sombra con la que todavía le toca lidiar a Daniel Radcliffe, su compañero en la exitosa saga del popular mago.
“Con una carrera en ascenso, esta estrella infantil se convirtió en una joven activista preocupada por la igualdad de género, la concientización ambiental y la moda sustentable. Creo que ya en Hollywood no la ven como una actriz del montón; su meta es lograr lo mismo que Jennifer Lawrence”, manifestó la locutora zuliana Ada Bertel.
Sus principios fueron determinantes para los rasgos de la nueva Bella, más liberada, culta y activa. Hace algunos días, propulsora de campaña #HeForShe por la igualdad de género, posó para la portada de Vanity Fair con el torso semidesnudo. Ante los comentarios negativos, ella decidió contestar. “No entiendo qué tienen que ver mis pechos con el feminismo”, expresó la estrella británica.
