En el rostro de Emilio Lovera Ruiz mora una multitud que, a su vez, pueblan la memoria colectiva del venezolano. El Chunior, Chepina, Perolito, El Guaperó, Jairo Restrepo El Colombiano y muchos presidentes latinoamericanos, sin contar las “mil voces” que puede mimetizar con solo proponérselo. Ese prestidigitador de voces y rostros, que durante 23 años trabajó para Radio Caracas Televisión y durante 10 laboró en Radio Rochela, el mayor ventanal de exhibición para su arte, estará esta tarde, a las 6:00, junto con su amigo y colega del humor Laureano Márquez en el Centro de Arte de Maracaibo Lía Bermúdez, cerrando el “mes del amor” con su show Laureamor y Emidilio, un espectáculo escrito por ambos e interpretado juntos desde hace 14 años. El show cuenta las etapas del enamoramiento, desde el flechazo hasta el desencanto y finaliza en la reincidencia. “Si la reincidencia pasa con la misma persona, puede ser un castigo de la vida. Pero eso pasa”, bromeó de entrada el comediante quien también quiso compartir en la entrevista la primicia de que en julio de este año traerán a Maracaibo un espectáculo nuevo llamado Radio Rochela la gran cruzada del buen humor.
“Eso es un proyecto de este año y es lo que hemos hecho más cercano al programa en todos los tiempos”, adelantó para luego reflexionar sobre ese show y el humor como oficio que bien ha sabido ejercer y defender. —¿Ese espectáculo lo crearon por petición del público o como una iniciativa propia?
—Era obvio que al cerrar Rctv, y al cerrar el programa más antiguo de la televisión venezolana, la gente iba a desear que volviera, pensando o no que se podía hacer en vivo, y así nos lo hacían saber. —Siendo sus inicios artísticos en Radio Caracas Radio, ¿nunca se plantearon llevar Radio Rochela al medio de los oyentes?
—El problema de la radio es que un programa semanal no tiene el mismo efecto, ni produce la misma impresión que un programa diario. Y un programa diario nos limita. De hecho, en un tiempo tuvimos Laureano y yo un programa con mucho éxito, pero nos limitaba los espectáculos. Porque era de 5:00 a 6:00 pm y ya a esa hora no podíamos agarrar un vuelo para ir a trabajar. Se presentaban los inconvenientes y no duramos ni dos años. —Y de cambiarse el escenario en los canales de televisión, ¿se han planteado volver a la pantalla chica?
