El príncipe Harry, nieto de Isabel II de Inglaterra, y su esposa, la exactriz estadounidense Meghan Markle, llegaron este martes a Fiyi, donde recibieron una acogida multitudinaria e incluso probaron el kava, una bebida local con propiedades sedantes.
Tras más de seis semanas en Australia, el duque y la duquesa de Sussex empezaron una visita de cuatro días a Fiyi y Tonga en el marco de su gira por Oceanía.
En Suva, la capital de Fiyi, el nieto de Isabel II de Inglaterra y su esposa fueron recibidos por unas 15.000 personas, muchas de ellas con banderas y fotos de la pareja real. En Albert Park, en el centro de la ciudad, los ancianos celebraron una ceremonia ataviados con tradicionales faldas de hierba.
Harry recibió como regaló un diente de cachalote, llamado tabua, y que en la cultura de Fiyi es un signo de prestigio. Luego el príncipe tomó un sorbo de kava de un bol común.
