El príncipe Enrique honró el viernes el trabajo de su madre en Angola caminando por un campo de minas, con casco y chaleco de protección, como hizo la princesa de Gales en 1997.
“Las minas son un flagelo de la guerra”, declaró Enrique en un video publicado por el canal británico ITN. “Desminando podemos ayudar a esta comunidad a encontrar la paz y con la paz vienen las oportunidades”, añadió desde la localidad de Dirico, en el sudeste de Angola. “Además podemos proteger la fauna única y variada” de la región, que son “sus ventajas naturales”, dijo a la población.
El príncipe, que detonó por control remoto un explosivo en el marco de una operación muy controlada, continuará su visita en la ciudad de Huambo, unos 1.000 kilómetros al noroeste, donde Diana, comprometida contra las minas antipersonas, también había caminado en un campo minado en 1997.
Pocos meses después de su visita a Angola, la princesa de Gales murió en un accidente automovilístico en París. Enrique tenía 12 años.
