El triunfo de “Green Book” en los Oscar 2019 representó una victoria para su inversor chino Alibaba Pictures, pero no hay garantía de que la ganadora del premio a la mejor película sea un éxito cuando se estrene esta semana en China, donde los espectadores prefieren filmes taquilleros.
Ambientada en el sur de Estados Unidos en la década de 1960, la película cuenta la amistad de un hombre ítalo-americano que trabaja como chofer de un pianista afroamericano homosexual.
Está previsto que la película de bajo presupuesto llegue a los cines chinos el viernes, lo que marca el primer lanzamiento a nivel nacional de una cinta de este tipo, centrada en las relaciones raciales, en un mercado más receptivo a tanques como “Transformers” y “Fast and Furious”.
Su estreno indica que los censores chinos están evolucionando cuando se trata de temas como la homosexualidad. Aunque eso no significa que los reguladores hayan abrazado totalmente los elementos gay en la película, al menos “no lo ven como un lado oscuro que debe ser tapado”, dijo Wu Jian, analista de Alibaba Pictures.
