Ava DuVernay traza el hilo invisible del racismo moderno en el Festival de Venecia
En el Festival de Venecia, la reconocida cineasta Ava DuVernay aborda el tema del racismo en la sociedad actual a través de su última película, Origin. Esta cinta, inspirada en el movimiento «Black Lives Matter» y en la vida de la primera afroamericana en ganar el premio Pulitzer, Isabel Wilkerson, busca mostrar que el racismo no es solo un problema de Estados Unidos, sino un fenómeno global instigado por una antigua pugna entre castas.
Durante la conferencia de prensa de presentación de la película, DuVernay compartió su experiencia como cineasta negra y cómo en el pasado le recomendaron no postularse a festivales internacionales como el de Venecia, argumentando que sus historias no serían de interés para nadie. Sin embargo, ahora celebra que algo ha cambiado y que su participación en este prestigioso festival es prueba de ello.
Origin, que compite por el codiciado León de Oro, narra la extraordinaria vida de Isabel Wilkerson y su impactante logro al recibir el Pulitzer en 1994 por su artículo sobre un niño que asumió la responsabilidad de sus hermanos después de las devastadoras inundaciones en el Medio Oeste de Estados Unidos. La película presenta una trama no lineal que combina aspectos personales de la vida de Wilkerson con sus ideas e indagaciones sociológicas como intelectual.
DuVernay explicó que la historia también tiene un fuerte carácter político, desencadenado por el asesinato del joven negro Trayvon Martin en Florida en febrero de 2012, un caso de brutalidad policial que conmocionó a la opinión pública y sentó las bases para el movimiento «Black Lives Matter». Además, Origin revela los ocho pilares que sustentan el sistema de castas, vinculando el racismo en Estados Unidos con la violencia contra los judíos en la Alemania nazi y contra los «dalit» o parias en India.
La directora afirmó haberse sentido fascinada por las ideas de Wilkerson al leer su libro «Casta: el origen de lo que nos divide» y quiso transmitir su pensamiento y concepto de la casta a través de la película. Con esta producción, DuVernay busca ser la primera directora negra en ganar el León de Oro, un reconocimiento que se sumaría a su brillante carrera en el cine, donde ya es la primera afroamericana en ser candidata al premio de la Academia y en dirigir una película con un presupuesto superior a los 100 millones de dólares.
La cineasta reflexiona sobre cómo ha cambiado el panorama en la industria del cine y en los festivales internacionales, donde antes se les decía a los artistas afrodescendientes que sus historias no interesaban. Sin embargo, ahora celebra que esto ya no sea así y anima a que se siga apostando por películas que abordan la lucha por los derechos civiles y contra el racismo, como forma de crear un mundo más inclusivo. Espera que la puerta abierta por el Festival de Venecia continúe permitiendo que estas historias sean contadas y reconocidas, demostrando que ignorar las voces de aquellos que desaniman es la mejor forma de responder.
En resumen, Ava DuVernay traza en la Mostra de Venecia el hilo invisible del racismo moderno con su película Origin, basada en la vida de Isabel Wilkerson y en su libro sobre el sistema de castas. La cineasta rompe barreras en la industria y espera que festivales como el de Venecia sigan apostando por historias que aborden la lucha contra el racismo y promuevan la diversidad en el cine.