El cine mexicano resuena en el mundo entero: prueba de ello es el galardón a mejor director que se llevó Guillermo del Toro, por su película Las formas del agua, en la gala de los Globlos de Oro realizada este domingo en Estados Unidos.
Es la tercera estatuilla para un director de este país, la primera en 2014 para Alfonso Cuarón por Gravity y en 2016 para Alejandro González Iñárritu por El Renacido.
Este es el discurso completo:
«¡Wow! Esperaba limpiarme la naríz con esto –enseña sus notas–… Desde pequeño le he sido fiel a los monstruos. He sido salvado y absuelto por ellos porque creo que los monstruos son el santo patrono de nuestra bendita imperfección y ellos permiten y encarnan la posibilidad de fallar.. y vivir. Por 25 años he moldeado pequeñas historias extrañas hechas de movimiento, color, luz y sombra y varias, tres para ser precisos, de estas extrañas historias, estas fábulas, han salvado mi vida, una fue El espinazo del diablo, la otra con El laberinto del Fauno y ahora con La forma del agua. Porque como directores, esto no es sólo una entrada en nuestra filmografía, hemos hecho un trato con un demonio particularmente ineficiente que pide tres años de nuestra vida por una entrada en IMDB.com. Éstas cosas son biografías y son vida y quiero agradecerle a la Hollywood Foreign Press Association, a Fox Searchlight y no estaría aquí si… -la música interrumpe–
