Desde que voló a conocer a todos los santos del colorido Cielo de sus lienzos, el artista zuliano Bernardo Antonio Bermúdez, por primera vez cuenta con una exposición de sus obras, muchas de ellas nunca antes exhibidas.
Fue en la calle Guanche, del casco histórico de Petare, Caracas, en el Museo de Arte Popular Bárbaro Rivas, donde se instaló la exposición llamada Providencial, y en ella el firmamento que emanó del pincel de Bernardo Bermúdez, quien falleció a los 57 años en el 2009, dejando en su obra el testimonio de su fe, de su contumaz perseverancia, y del edén que moraba en su alma, con su Dios Creador, ángeles, vírgenes, santos y sueños.
La cruz florida. Foto cortesía: Fundación José Ángel Lamas
Sus manos entumecidas por una parálisis corporal de nacimiento, a la hora de realizar trazos y mover lápices y pinceles, se convertían en alas que volaban impulsadas por los aires libertarios que concede el arte. Vientos que soplaban fuerte en el seno de su familia, amante del hecho artístico, puesto que su madre es la escultora y promotora cultural Lía Bermúdez.
Carmen Sofía Leoni, directora del Museo Bárbaro Rivas contó cómo se dio la oportunidad: “Estoy vinculada al arte popular desde años, y Bernardo Bermúdez, participó en una bienal que se hizo aquí hace mucho tiempo. Donó una obra que quedó en la colección de este museo, que depende de la Fundación José Ángel Lamas, ambas instituciones de la Alcaldía del Municipio Sucre. Desde entonces, y siempre, apreciamos su trabajo y con mucho cariño queríamos hacerle una individual. Afortunadamente la familia nos apoyó. Nos facilitó los dibujos que nunca habían sido expuestos, y estamos contentos con el resultado. La inauguración, que fue el 22 de mayo, y estuvo muy emotiva. Se mantendrá dos meses”.
En la exposición hay pinturas y dibujos que realizó el artista zuliano.
Durante el acto, el Cielo de Bernardo removió las emociones de los presentes. “Al principio fue difícil porque es la primera muestra que se hace desde que él no está con nosotros. No aguantaba el nudo en la garganta. Fue un hermano que me dio muchas satisfacciones y también mucho dolor”, confesó José Rafael Bermúdez, hijo mayor de Lía, quien también se mostró conmovida en la muestra, donde con cuatro en mano, la cantantautora Paula Andrea, y Jorge Torres, con mandolina de 10 cuerdas, cantaron música latinoamericana inspirados en los escritos hechos sobre el artista.
La escultora y promotora cultural Lía Bermúdez junto con Carmen Sofía Leoni.
“Son 50 obras —entre pinturas y dibujos—, que hablan de la obstinación y porfía, de la intransigencia, de la pasión, de la persistencia, de la vida como trazo. Como huella. La fuerza de ser y su posibilidad eterna”, analizó la periodista Faitha Nahmens, colaboradora de la fundación José Ángel Lamas.
El experimentado curador Perán Erminy, también presente en el evento, describió a Bernardo: “Trabajó siempre animado por el impulso de su profunda devoción cristiana, devoción que implicaba su esperanza plena en que la fuerza de su fe no lo dejaría desamparado (…) Con ese anhelo, su vocación por la pintura, vino a socorrer a su espíritu. Su tabla de salvación”.