Ya sea que prefieran Elsa, Bob Esponja o una heroína rusa llamada Masha, los niños tienen incontables razones para pedir más tiempo frente a la pantalla. Aún así, casi nadie piensa que haya demasiada programación infantil.
Compañías de medios han invertido fuertemente en contenido para niños mientras desarrollan nuevos negocios digitales para atraer directamente a los consumidores. El jueves, Walt Disney Co anunció detalles sobre Disney+, un servicio de “streaming” para la familia que lanzará en noviembre por 7 dólares mensuales.
El beneficio para Disney, Netflix Inc, Viacom Inc y otras compañías de medios es claro: enganchar a los espectadores cuando son jóvenes, con contenido que suele tener productos y parques temáticos asociados. Y el modelo de “streaming” en particular tiene sentido: los niños son propensos al maratón, con un apetito infinito por las repeticiones.
Aún así, los expertos que estudian el consumo de medios entre los niños no están preocupados por la explosión de programación, mientras los padres pongan límites, dijo Shelley Pasnik, directora del Center for Children and Technology, un organismo sin fines de lucro.
