Susana Duijm, la primera Miss Mundo venezolana, murió el 18 de junio de 2016, dos días después de ser sometida a un coma inducido tras sufrir un accidente cerebrovascular en su residencia de Margarita. Jamás recuperó la conciencia y falleció a las 5:20 de la tarde, cuando apenas le faltaban 54 días para cumplir 80 años.

Una despedida discreta en Porlamar

El personal médico de la clínica La Fe, en Los Robles, hizo todo lo posible por revertir el cuadro clínico, pero no fue posible. Al día siguiente de su muerte fue sepultada en el cementerio Camposanto de Porlamar, ciudad neoespartana en la que vivía desde 1994 junto con su hermana menor Gioconda y su único hijo varón, José Martín.

La despedida fue reservada y contó apenas con la presencia de sus allegados. No hubo representación del gobierno ni de directivos de la Organización Miss Venezuela. Tres años después, trascendió que su tumba había sido profanada y que le habían sustraído la placa de bronce con sus datos de identificación.

La vida pública de una figura irrepetible

Susana Duijm solía comparar su historia con la de Cenicienta. Sin recursos económicos, pero respaldada por el aplauso del público, ganó Miss Venezuela en 1955. Luego participó en Miss Universo, donde quedó entre las semifinalistas, pero su presencia llamó la atención de Eric Morley, propietario de Miss Mundo, quien la invitó a competir. El 20 de octubre de ese mismo año conquistó la corona en Inglaterra y se convirtió en un mito de la belleza venezolana.

Su imagen apareció en la revista Paris Match. Recibió propuestas de matrimonio de un príncipe indio y del diseñador Oleg Cassini, y sostuvo un romance con el actor George Hamilton. Trabajó en cine y teatro en México, España e Italia. También dobló a Audrey Hepburn en la película La flor que no murió, filmada en Venezuela, producción en la que conoció a Anthony Perkins.

Además, protagonizó telenovelas junto con los galanes más cotizados de su tiempo, se casó, tuvo tres hijos, se divorció y condujo distintos programas de televisión nacional.

Sus raíces y el legado que dejó

Carmen Susana Duijm Zubillaga nació el 11 de agosto de 1936 en El Paraíso, Caracas. Fue hija del judío surinamés Abraham Isaac y de Carmen, oriunda de Barcelona. Durante sus primeros años vivió en Aruba y también en campos petroleros del oriente del país.

Trabajaba como secretaria cuando fue descubierta en una parada de camioneticas. Su triunfo como la primera Miss Mundo venezolana inspiró la arepa reina pepiada. También dejó huella en otras expresiones culturales: el escultor Ernesto Maragall tomó su rostro para la estatua La Bandera, ubicada en la actual plaza Los Símbolos, y el compositor Aldemaro Romero hizo lo propio en la carátula del disco ¡Criollísima!. En Chacao también se levantó un mural en su honor, en la calle Cecilio Acosta.

Los planes que quedaron pendientes

Antes de su muerte, Duijm estaba entusiasmada con la proximidad de su octogésimo cumpleaños y trabajaba en la preproducción de una serie de micros radiales titulada La vuelta al mundo en 80 años, en alusión a la obra de Julio Verne y al título que la convirtió en símbolo nacional.

Las anécdotas debían difundirse en De todo a tono con Susana, espacio de 98.1 FM de Porlamar, la única actividad laboral que la mantenía en contacto con el público. También había conversado con Ricardo Tirado para que asumiera la elaboración de su biografía, “porque se acordaba de cosas que ni yo me acordaba”, pero ese proyecto quedó solo como una intención tras la muerte del gestor cultural.