La dura preparación de Dakota Johnson para el filme erótico “Cincuenta Sombras de Grey” no se compara con las demandas físicas de “Suspiria”, una película de terror en la que gran parte del miedo proviene de su habilidad para bailar como una mujer poseída.
“Suspiria”, una nueva versión del clásico de culto de la década de 1970, está ambientada en una escuela de baile en Berlín a la que llega el personaje de Johnson, Susie, una joven inocente de los maizales de Ohio, y descubre extraños poderes.
Las mujeres mayores de la academia se impresionan por su baile instintivo y violento y rápidamente le dan el papel principal en una próxima actuación, aunque el espectador sospecha que tienen algo más siniestro en mente.
“Fue increíble descubrir que podía hacer eso con mi cuerpo, pero fue mucho trabajo, mucho entrenamiento”, dijo Johnson a Reuters en Venecia, donde “Suspiria” compite por el León de Oro.
