Los esfuerzos para que el público vuelva a los cines han resultado decepcionantes y muchas compañías de cine medianas y pequeñas han dicho que no pueden sobrevivir al impacto de la pandemia.
Cineworld, la segunda cadena de cines más grande del mundo, cerrará esta semana todas sus pantallas en Estados Unidos, Reino Unido e Irlanda después de que los estudios hayan retirado grandes estrenos como la última película de James Bond, dijo una persona familiarizada con la situación.
La cadena de cines estadounidense Regal, de la que Cineworld es la propietaria, comenzó a reabrir en julio tras un alivio de las restricciones impuestas por el covid-19. Emplea a 37.482 personas en 787 emplazamientos en EE UU, Reino Unido y Europa central, con 546 instalaciones en América.
El lanzamiento de la nueva película de James Bond, No Time To Die, se retrasó el viernes hasta el próximo año, aplastando las esperanzas de un repunte de la industria en 2020, mientras las crecientes tasas de infección por coronavirus están provocando nuevas restricciones y que los espectadores se alejen de las salas.
El periódico británico The Sunday Times dijo que la compañía, que cotiza en la bolsa de Londres, había escrito al primer ministro, Boris Johnson, y al ministro de Cultura, Oliver Dowden, para advertir que la empresa se estaba volviendo inviable.