Dieciséis conciertos después, Céline Dion cerró en París la etapa con la que volvió a los escenarios tras seis años de ausencia y en medio de las limitaciones que le impone el síndrome de la persona rígida que padece.
La despedida llegó con emoción y con un mensaje breve: dijo que había cumplido un sueño y que ese adiós era solo un “hasta pronto”.
La artista subió al escenario en el estadio Plenitude Arena, en La Défense, al noroeste de París, con 50 minutos de retraso respecto a la hora prevista, luego de una jornada marcada por protestas en la capital francesa.
“Me aburro ya de ustedes”, bromeó ante el público, que respondió con unas 35.000 risas en el recinto.
El repertorio del concierto de despedida fue similar al de las noches anteriores. Abrió con “On ne change pas”, “Destin” y “Because You Loved Me”, y más adelante incluyó “I’m Alive”, “My Heart Will Go On”, “Love Can Move Mountains” y “The Prayer”.
Dion también volvió a interpretar “Ebben? Ne andrò lontana”, en otro guiño a Maria Callas, y cerró con “All By Myself” y “Pour que tu m’aimes encore”, además de “Bonjour, Pardon, Merci”, con la que terminó de rodillas entre los aplausos.
Una despedida tras seis años fuera de escena
Durante la noche, la cantante se mostró emocionada y con gestos de victoria tras las canciones más exigentes, en especial después de “Power of Love”. También insistió en que ha aprendido a convivir con su fragilidad y a convertirla en una fuerza para seguir adelante.
“Esta noche, en la sala, hay gente que vive dificultades, pérdidas. Y hay gente que rebosa energía y felicidad. Así que tomemos esa energía y compartámosla. Para eso sirve la música; esta noche cantamos”, dijo.
Su regreso había generado dudas por las consecuencias neurológicas de la enfermedad, que afecta su sistema nervioso y le provoca espasmos. Durante los últimos cuatro años, explicó el texto difundido, se sometió a un trabajo intenso para controlar sus músculos y entrenar la voz.
Pese a eso, su retorno a escena apenas tuvo incidentes. El más visible fue una ligera caída mientras cantaba “Dans un autre monde”, el 7 de octubre, cuando resbaló al pisar su propio pantalón con los tacones.
El público y la próxima tanda de funciones
Con este cierre, más de medio millón de espectadores habrán pasado por el Plenitude Arena desde el inicio de esta residencia parisina, según la información difundida. La venta de los primeros diez conciertos también reflejó la magnitud del interés: unas nueve millones de personas se registraron para conseguir entradas.
Ese furor llevó a Dion a añadir seis fechas adicionales en agosto y a preparar una segunda fase en el mismo escenario para mayo del próximo año, con otros diez conciertos.
La cantante dijo además que sus seguidores la acompañaron desde su llegada a París, donde la esperaban a la salida de su hotel para saludarla y cantar con ella. “Soy todo lo que soy porque me quieren”, repitió ante el público.
Entre los asistentes a la residencia estuvieron Michelle Obama, Rihanna, Zinedine Zidane, Julia Roberts, Zendaya y Emmanuel Macron, según el recuento difundido. La presencia de esas figuras se sumó a la del público masivo que convirtió la serie de conciertos en una auténtica “dionmania”.
Antes del 12 de septiembre, su regreso había estado rodeado de incertidumbre por la severidad de la enfermedad que padece, pero la artista despejó esas dudas desde la primera fecha y mantuvo una puesta en escena estable a lo largo de la residencia.







