Oriundo de La Guaira, Alfonso La Cruz llegó a España hace tres años y medio con un sueño. Ahora está viendo como se cumple delante de sus ojos gracias al famoso formato de la televisión española Operación Triunfo, cuna de artistas como David Bisbal y David Bustamante.
Luego de la inolvidable experiencia contó en una entrevista exclusiva para PANORAMA todo sobre su paso por la Academia, sus planes a futuro y cuál es su colaboración soñada.
—¿Cómo te enteraste de Operación Triunfo? ¿Cómo llegaste a hacer el casting?—Cuando llegué a España hace tres años y medio, desde el primer momento cuando tramitaba mis papeles empecé a buscar por internet algunos casting de actor y ese tipo de cosas dentro del medio. Durante los años también fui a La Voz donde no me cogieron, Got Talent, el Factor X y mil pruebas que nunca me seleccionaron, ese año Operación Triunfo había reactivado el reality el año que yo llegué, no pude probar, pasó esa edición y luego abrieron las audiciones para Operación Triunfo 2018, volví al casting y no sabía que era un formato en el que cuando ingresas a la academia te quitan el celular y no puedes tener contacto con el mundo exterior. Fui y me puse en cola a pasar las etapas.
—Recién llegado a un país nuevo ¿Cómo fue la adaptación a la Academia de Operación Triunfo?—Fue bastante complicado porque yo soy una persona demasiado independiente desde que soy muy joven, mi madre siempre me ha dado para escoger lo que yo quiera y a los 18 años yo no vivía en casa, vivía aparte, trabajaba. No en mal plan sino de valerme por mi mismo, si quería desayunaba, si quería hacía gimnasio y llegar a un formato televisivo que no estaba acostumbrado a ver porque en Venezuela, particularmente, nunca vi un formato como ese, en el que te dejan aislado del mundo. Para mí fue muy fuerte.
—¿Cómo lograste sentirte a gusto en la Academia?—Fueron seis etapas de casting, 16 mil personas en toda España y en la última etapa estaba entrando en conciencia de donde estaba metido, con esto no quiero decir que fue malo, fue la mejor experiencia de mi vida de la que saqué el mejor provecho posible porque es súper bien lo que pasa luego, pero al entrar me sentía doblemente aislado, tenía casi tres años despegado de Venezuela sin tener contacto físico con mi familia y ahora no tener llamadas, eso te golpea de una manera que no tiene comparación. La primera semana es de adaptación pero me costó bastante, la segunda estaba más tranquilo pero ya estaba nominado y era complicado el tema de estar tranquilo con la preocupación de irme de la academia.
—¿Cómo te integraron los compañeros? Porque ellos son todos españoles y tu eres venezolano—Para mí fue bastante complicado porque entre ellos se hacen chistes y ellos se entienden los chistes y mis chistes no son iguales, nosotros estamos acostumbrados al “chalequeo”, que para ellos es bullying y los venezolanos no hacemos otra clase de juego que eso, sé que no lo hacen con intención y no lo ven mal porque se adaptaron a mi e hicieron todo lo posible, pero el público que nos veía no lo tomó igual y al no poder aclarar nada de mí todo el mundo se me vino encima. Yo tenía que haber pensado en adaptarme a la cultura de ellos y es por eso que mayormente estaba callado, me reía de los chistes de ellos e intervenía lo necesario pero casi nunca intentaba hacer un chiste, ellos tienen toda la vida creciendo con ese programa.
— De los compañeros ¿Con cuál estableciste un lazo más fuerte?—Fue por etapas, al principio el primer lazo lo tuve con África y Noelia, eran mis dos aliadas, luego al salir de la academia nos seguimos viendo, vamos de cena pero cambia un poco la cosa y ahora estoy muy unido con Marilia, que me pilla los chistes.
—Tu salida del programa ¿Cómo fue salir de la Academia, la reacción de la gente, los comentarios en las redes sociales?—Había comentarios muy malos que creo que no superaré jamás en mi vida, hay gente “hater” y nunca había presenciado una actitud de alguien conmigo de esa manera, tenía mucha ansiedad de salir a la calle y que alguien me gritara algo malo. Aquí Operación Triunfo es como el fútbol, todos lo miércoles la gente se encierra en su casa a ver el programa y yo no lo sabía. Esto es parte de la cultura española. Había mucha gente que me apoyaba, fueron al aeropuerto a recibirme y eso te llena de felicidad porque aunque te vas de primero sabes que valió la pena tanto esfuerzo desde el primer casting. Es un proceso de adaptación, estoy súper contento, pero a los “haters” hay que acostumbrarse.
—Después de OT ¿Cuáles son tus planes al finalizar la gira o mientras estás en ella?—Estoy trabajando ahora mismo en mi single, ya está casi listo por suerte, espero que salga antes del verano porque estamos terminando, requiere también grabar el video, planificar todo bien y creo que antes del verano pudiera estar fuera, que es lo que quiero.
—¿Te vas por la música latina o vas a probar algo diferente?—Si totalmente, yo voy por la música latina siempre, yo soy latino hasta la muerte.
—Primer concierto de la Gira OT 2018 en Madrid, todo vendido, la reacción del público cuando saliste a cantar “Pegate” ¿Qué sentiste con la reacción de la gente?—Fue brutal porque no se esperaban que iba a cantar “Pegate” sino “All of me”, según salgo con ese fiestón montado y ese montón de bailarines, estoy abriendo el concierto, soy el primero que canta porque abrimos con una grupal, fuimos todos dentro y ahí salí yo. La gente está esperando que salgan, por eso están todos felices y alegres, es una canción que da mucha fiesta para el cuerpo y se disfruta bastante. Al principio estaba súper nervioso y no sabía que pensar, al estar atrás tú no sabes que pensar, pero al siguiente día en casa empiezo a ver los videos y vi que fue increíble.
—¿Te fijaste en la bandera de Venezuela que estaba casi en primera fila? ¿Qué sentiste al verla ahí?—Me llené de orgullo porque el hecho de que una persona que está en España luchando por sus sueños, al igual que yo, económicamente haga lo posible por pagar una entrada de ese calibre, porque las entradas pegadas al escenario cuestan mucho dinero y ver la bandera ahí, yo dije “vinieron a vernos a todos pero creo que principalmente vienen a verme a mí” porque he conseguido mis objetivos.
—Desde Venezuela ¿Qué comentarios obtuviste de la gente?—De Venezuela no leí mucho porque dentro no podíamos leer. Nosotros no tenemos esa costumbre como aquí (en España), hacemos un cometario y ya. Aquí es persistente, están todos los días aún cuando termina. Al salir de la Academia recibí varios comentarios, vi que me seguía Maite Delgado, vi que me seguía un montón de gente importante de Venezuela y quedé pensando que había logrados mis objetivos. A Maite le envié un mensaje y hablé con ella, le agradecí su apoyo. La receptividad con los venezolanos fue increíble pero también hubo un comentario negativo diciendo que no representaba la cultura venezolana, se me critica mucho por el acento, tengo tres años aquí y aunque la gente no crea, si trabajas constantemente con gente de esta cultura terminas adaptandote a ellos porque tienes que adaptarte a la cultura, no puedes llegar a un país esperando que se adapten a ti. Hay cantidad de cosas que tienes que adaptar para poder hacer un chiste, explicarte y que te tomen en cuenta. Todos mis compañeros eran andaluces, que son como los marabinos y obviamente me adapté a ellos. Luego voy a la televisión, me encierran con 15 españoles y sigo hablando como cuando hablo con los andaluces, en las redes sociales los comentarios eran que renegaba mis raíces y me preguntaban por qué tenía el acento. Me comparan con Carlos Baute, pero el llego y tenía en su casa a su familia, trabajó con venezolanos, mi caso es distinto.
—Tu dejaste un poco de ti en ellos, porque tus compañeros en el canal 24 horas decían “viva la arepa”, “la arepa es venezolana”. Tú también buscaste enseñar tu cultura ¿no?—Claro, porque antes del programa todos mis amigos eran españoles, probaban comida venezolana y pensaban que era colombiana, porque aquí hay mucho colombiano. Una arepa era colombiana, un pabellón criollo era colombiano porque no sabían que eran venezolanos, salíamos a los centros comerciales y me decían que fuéramos a comernos unas arepas en un local colombiano, yo preguntaba ¿por qué? si la arepa es venezolana. Recién llegado a la Academia dije “aquí tengo 15 españoles a los que se los voy a hacer entender”.
—Hablaste de la actuación ¿Piensas también buscar ahí?—Un artista debe ser completo, tiene que bailar, cantar, actuar y ser un artista desarrollado. De actuación no se mucho, no tengo niveles en una academia, se de interpretación porque cuando tu cantas tienes que interpretar, siempre estuve en ese mundo de interpretar todo lo que canto.
—Los invitaron a cantar Somos en el concierto de cierre de la gira de OT 2017 ¿Cómo fue el trato con ellos? ¿Cómo los recibieron?—Con los compañeros del año pasado nos habíamos visto antes también porque a medida que vas saliendo de la academia vas quedando con ellos, a mi me escribió Ana Guerra la misma noche que salí, yo estaba alucinando porque ella es mi favorita del año pasado y cuando llegué a Madrid quedé un día con Thalía, exconcursante de OT 2017. En el concierto ya todos nos conocíamos, lo que fue realmente impactante fue salir ante tanta gente, eran muchos más que en Madrid, pensamos que iba a haber gente pero no pensábamos que tanta.
— La reacción que tuvo la gente con ustedes y como cantaban Somos fue impresionante— Si porque conectamos tanto y la tenemos tan interiorizada la canción que nos fluye con naturalidad y pasión, cuando lo haces con pasión al público le llega.
—¿Cómo fue el proceso de componer Somos? —La canción se cambió, al principio había una diferente, cuando iban por la mitad, yo había aportado un pedazo antes de irme de la Academia, que era un rap, hice mi trozo y me fui expulsado. A las semanas Manu Guix, director musical, se dio cuenta que la canción tenía la melodía de uno de los temas de Cepeda, concursante de 2017, tuvieron que cambiar la estructura, se perdió el rap porque no encajaba y la escribieron de cero los chicos, porque es complicado poder aportar desde fuera, sin poder tener contacto con ellos. Cuando la tenían escrita y escucharon lo del tambor dijeron “esta parte Alfonso, fijo” y yo contentísimo.
—¿Cómo se dio ese momento en el que tú y otro compañero gritaron desde abajo y los que seguían respondieron desde la terraza?—Fue con África. Porque nos llamaron un día a Barcelona, teníamos que grabar Somos, llegamos en un taxi, estábamos en la puerta pero no había nadie de protocolo, África me preguntó que hacíamos y respondí que nos bajáramos, hablamos sin intención y estaban los chicos en el balcón, empezaron a gritar mi nombre.
—¿Piensas sacar un disco?—Voy a trabajar de single a single, lo mío es comercial y para mi, particularmente, lo que se lleva ahora es eso, como Luis Fonsi, que van sacando canción a canción y al salir la última sacan el álbum.
—¿Con qué artista quiere colaborar?—Mi sueño es colaborar con Fonsi y Bad Bunny, también me encantaría colaborar con CNCO, es imposible Marc Anthony pero lo deseo mucho.