Muchos son los hombres que fueron vinculados a la vida amorosa de Alberto Aguilera Valadez, célebre por el nombre de Juan Gabriel. Los nombres de tales hombres de su historia, con todo derecho a la privacidad, él supo llevárselos hasta el silencio de su último lecho, y demostrar, que la discreción de un caballero no es exclusiva de los “machos”.
Pero, como el silencio suele despertar más intriga, personas de su entorno supieron sacarle punta a sus secretos. Tal fue el caso de Joaquín Muñoz Muñoz, su abogado y exmanager, quien en 1985 publicó Juan Gabriel y yo, un libro biográfico que fue retirado del mercado por revelar “desde su subjetividad”, detalles de la vida del ‘Divo de Juárez’.
Allí detalla que uno de los amores más relevantes del cantautor fue un norteño rubio llamado Marco, a quien conoció en bares de Juárez, tras salir del correccional a los 13 años. Las biografías siguientes del artista también afirman que ese fue su primer amor.
Uno de los romances más escandalosos fue con Antonio Morales «Júnior», esposo de su amiga Rocío Durcal.
Muñoz aseveró que el joven se suicidó jugando a la ruleta rusa con unos amigos, y por ello, la canción Amor eterno fue compuesta en honor a “Marco” y no a su madre como decía el artista. Según Muñoz, Juan Gabriel se enteró de esa trágica muerte en Acapulco. Ello explicaría la mención del balneario mexicano en Amor eterno.
Pero el amorío más escandaloso que reseña la biografía es con Antonio Morales “Júnior”, esposo de Rocío Dúrcal, de quien se alejó tras años de colaboración artística y amistad. En la serie televisiva Hasta que te conocí, basada en su vida y supervisada por el mismo Alberto, se insinúa ese acercamiento.
Al llegar al Distrito Federal tras salir de Ciudad Juárez, Juanga se relaciona con Anathan Bris, quien además de ser su primer novio formal, se convirtió en su publicista. En entrevistas a medios locales Bris dijo que la relación terminó porque la fama cambió a Alberto.
De igual forma, en entrevistas un joven llamado Ismael Alcalá afirmó haber sido pareja de Juan Gabriel y que personas del entorno del artista lo obligaban a tener sexo con ellos. Acusación que nunca llevó a instancias policiales.
En su libro, Muñoz Muñoz muestra a Alberto como un “Don Juan”, un seductor a quien también vinculó con muchos otros, como un tal Miguel, más conocido como ‘El Tijuana’ a quien le dedicó ‘Yo no nací para amar’. Y a Leopoldo ‘El Baby’, según Muñoz, Juan Gabriel escribió ‘Te voy a olvidar’. También menciona un romance con un joven llamado Paquito en Caracas.
Pero con más formalidad, en 2009, Juan Gabriel se relaciona con Jas Devael, un cantante español al que Juan Gabriel le escribió su primer disco. Con este se llegó a hablar de un posible matrimonio. Es por ello que, el español, a través de su cuenta en Instagram escribió un romántico mensaje de despedida al mexicano. Aun cuando, en febrero de 2015, Joaquín Muñoz aseguró que Juanga le había quitado el apoyo, porque se había casado con otro hombre.
En cuanto a sus vínculos con mujeres, en ambas biografías Juan Gabriel cuenta que Laura Salas, madre de sus cuatro hijos, era su amiga.
Con su amiga Laura Salas tuvo cuatro hijos, el primero es hijo biológico y los demás adoptados.
La cantante Aída Cuevas relató esta semana que tres veces el intérprete le propuso casarse con ella, hacerse cargo de sus hijos y cuidarla, pero ella le dijo que no porque sabía que la veía como una hija: “Él sabía que yo estaba sufriendo y quería protegerme a mí y a mis hijos —dijo Cuevas llorando en televisión—. Era un ser humano extraordinario, como artista ya todo el mundo sabe lo que fue y será siempre”.
El escritor mexicano Carlos Monsivais bien supo explicar la dimensión humana de Juan Gabriel y expresó que mientras la prensa buscaba explicar el fenómeno de sus letras pegajosas, no reconocían un filón: el compositor más famoso de México (capital del machismo) es un joven amanerado a quien se le atribuyen indecibles escándalos, y a cuya fama coadyuvan poderosamente los chistes y las mofas homofóbicas.
Detrás de la fortaleza que le construyó la riqueza y los escándalos, estaba el hombre que, rodeado de mucha gente, estaba solo. El mismo al que le faltó el amor que más anheló: El de su madre. Pero de todos sus desamores supo perdonar, crear una nueva canción y, con ellas, volver a la cúspide para renacer, infinitamente, cada vez que suenan.