Espectáculos

Tres soñadoras superan estereotipos y se convierten en modelos contracorriente

Mientras las pasarelas de las principales ciudades del mundo siguen exhibiendo su brillo y a sus mujeres “perfectas”, hay un grupo de chicas que están dispuestas a romper los estereotipos y enfrentarse a los modelos ideales para brillar con luz propia.

Una joven sin pelo y sin dientes, una sin brazo, una con su piel desigual por el vitíligo y una muchacha con síndrome de Down persiguen sus sueños, sin importar las adversidades. Hoy, toman las pasarelas a la espera de que no solo sean cinco minutos de fama o una inesperada moda entre lo más chip del universo.  

Madeline Stuart sufre Síndrome de Down.  

El caso, quizás, más emblemático es el de Madeline Stuart, una joven de 18 años, que debió perder más de 20 kilos de peso para convertir sus sueños en realidad. Lo más importante de la chica australiana es su condición de síndrome de Down, diagnóstico que no la amilana en lo absoluto y enfrenta el día a día con el apoyo de su madre y principal cómplice: Rosanne Stuart.

“Si ella modela puede ayudar a que la sociedad cambie la manera en la que ven a las personas con Síndrome de Down. Exponerse la ayudará a ser aceptada. Maddy tiene la determinación para buscar diferentes agencias de modelos que muestran los distintos tipos de cuerpo que existen”, indica Staurt en su página de Facebook, red que ha significado de gran importancia para explicar las intenciones de la joven, y alcanzar su cometido. 

La orgullosa madre asegura que: “Con Maddy no tengo que preocuparme de nada. Sólo por cuál será nuestra próxima aventura. Ella demuestra que la gente con Síndrome de Down puede hacer de todo, pero a su tiempo”; por lo tanto, no se preocupa por las presiones a las que pueda ser sometida su hija en la nueva meta que se ha propuesto. 

“Me gustaría ser portada en alguna revista de moda, algo que es difícil para modelos con discapacidad. Sería una forma de cambiar el mundo, quiero demostrar que la gente con Síndrome de Down es una bendición”, asegura la adolescente a través de sus redes sociales.

Para “entrar” en los cánones de la moda, Madeline cambió su ritmo alimenticio, dejando de lado todo lo que implicara comidas chatarras, y emprendió un camino arduo de ejercicios. La joven practica natación, danza, entre otras actividades físicas. Además es integrante del equipo paralímpico australiano de cricket. 

Por su parte, Rosanne comenta a los medios que a Maddy “siempre le ha gustado subirse a un escenario para competir a gimnasia rítmica o con su equipo de animadoras. Siempre que viste algo diferente o especial para ella me pide que le haga miles de fotos, le encanta posar”.

Winnie Harlow descubrió su enfermedad a los cuatro años.  

En la actualidad, Madeleine ya es imagen de EverMaya, una conocida firma norteamericana de bolsos de lujo, cuyas ganancias se donan a la Sociedad Nacional del Síndrome de Down. Además es el rostro de la empresa de cosméticos Glossigirl.

Otra joven que busca triunfar en este exigente mundo, es Winnie Harlow, de 21 años, quien salió de la pantalla chica al mundo de las pasarelas, gracias al reality show America’s Next Top Model, a pesar de la desigualdad de su piel. La modelo, natural de Canadá, sufre de vitíligo, enfermedad que afecta la pigmentación de la piel. Sin embargo, esto no la ha hecho renunciar a sus intenciones de triunfos. 

Acaba de convertirse en la imagen de la forma italiana Diesel y protagoniza la última campaña de la empresa española Desigual. De niña sufrió de acoso escolar por parte de sus compañeros de clases, quienes la llamaban cebra o vaca, por su particular pigmentación. Harlow descubrió su enfermedad a los cuatro años cuando le salió la primera mancha en su vientre. Hoy, su tono de piel la hacen única, característica que la joven explota en cada sesión de fotos o en la pasarela. 

“Tenemos clarísimo que las diferencias son la salsa de la vida, lo que hace que este mundo gire y sea tan maravilloso. Y afortunadamente, todos y cada uno de nosotros somos así: únicos y diferentes, y tenemos que apreciarlo y celebrarlo”, indicaron los representantes de Desigual, cuando se anunció la contratación de la modelo de las manchas. 

Asimismo, agregaron que la intención de la firma es: «Desafiar los convencionalismos y la siempre cuestionable normalidad… Desigual escoge a esta modelo por haber hecho de su particularísima piel su mejor baza, demostrando a todos con su actitud y autoestima que ese rasgo suyo tan peculiar es parte esencial de su exótica belleza”. 

Otra mujer que ha marcado las pasarelas con su increíble “belleza”, destacando que las diferencias entre los seres humanos valen la pena y son valores importantes a destacar es Melanie Gaydos. Modelo estadounidense de 26 años, quien sufre una patología única genética que afecta su piel, sus cabellos, sus dientes, uñas y glándulas sudoríparas. 

La modelo nació con una rara enfermedad, llamada displasia ectodérmica, que se produce durante las primeras semanas de gestación en el útero de la madre y que afecta el crecimiento de su cabellos, dientes, uñas, entre otras características.Por ello la hacen tan particular: clava, sin dientes y modelo.

«Yo no entendía por qué me miraban de aquella manera cuando era niña, pero después, cuando iba creciendo, tampoco entendía por qué la gente me trataba de una manera diferente. En la escuela los niños me tenían miedo. Si estaba yo, se iban. Realmente no tuve amigos ni de niña ni de adolescente», confiesa Gaydos a la BBC de Londres.

Un brazo biónico le abrió las pasarelas a Rebekah Marine.  

El crecimiento de quien hoy se ha convertido en musa de diferentes y reconocidos artistas no fue sencillo. Incluso llegó a admitir que el suicidio era un final que no estaba descartado en su vida. Sin embargo, hoy, gracias a las artes, se siente bella  y especial, al extremo que no desea otra historia para su vida. 

«Creo que mi propia fortaleza personal fue lo que realmente me ayudó a seguir adelante con la vida, porque no tenía nada que anhelar… Sabía que ser artista era algo que quería hacer, en lo que quería convertirme, y eso de verdad me dio esperanza, esperanza de que mi vida podía continuar y de que podía cambiar”, indicó la mujer que hoy rompe, como ninguna, los patrones de belleza en las importantes pasarelas de la moda.

A esta lista de modelos contracorrientes se suma Rebekah Marine la maniquí del brazo biónico, quien nació sin su brazo derecho. Con 28 años de edad, tiene ya varios años intentando entrar al mundo de la moda, de manera infructuosa; sin embargo, la adaptación de una nueva prótesis le está abriendo puertas que antes permanecían cerradas. Una de ellas la importante pasarela de la New York Fashion Week. 

Hoy, es embajadora de Touch Bionics, empresa proveedora de tecnología en prótesis, y apoya a Lucky Fin Project, organización sin fines de lucro que ayuda a aquellos con problemas en sus brazos. En sus redes sociales ha reconocido el largo camino que tiene tras de sí y el ánimo que le acompaña para alcanzar nuevas metas. 

«Al ser una modelo con discapacidad, el camino ha sido muy difícil, sobre todo en los dos últimos años. Pero me he dado cuenta de que todo se trata de encontrar tu nicho en el mercado». Marine no esconde su discapacidad e incluso muestra con orgulloso su antebrazo biónico en las redes sociales, donde también aparece sin él.

 

Gaydos se refugió en el arte para sobrevivir.  

Mientras hay personas que cuestionan la “gordura” de top models como Gigi Hadid, o la extrema delgadez de las maniquíes de Victoria Beckam, estas mujeres han decidido romper el celofán y disfrutar su vida de una manera plena, disfrutando de cada elemento que las convierte en únicas. 

 

 

 

 

 

 

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