Historias tan apasionadas como las de la pluma Delia Fiallo o, más recientemente, la de Leonardo Padrón o Mónica Montañez, han interpretado los actores de las telenovelas venezolanas dentro del set de televisión, y allí nace la “chispa”, y luego, tras cámaras, se materializa una verdadera unión.
Ejemplos sobran. Muchos fueron figuras protagónicas. Tal fue el caso de Grecia Colmenarez de Henry Zakka, protagonistas de la miniserie Drama de Amor en el bloque 6 (1980) ; Catherine Fullop y Fernando Carrillo, figuras centrales de “Abigail”; Natalia Streignard y Mario Cimarro, protagonistas de La mujer de mi vida (2006). Aunque los finales de esas uniones en la vida real no fueran felices.
Otros, protagonistas o no, también fueron flechados bajo las luces del set de grabación y sus uniones han permanecido. De la serie juvenil Somos tú y yo, salió el noviazgo de Rosmeri Marval y Arán De Las Casas, quienes fueron pareja en la teleserie (2007) y un año más tarde se hicieron novios hasta que, el año pasado, Arán, con anillo de compromiso en mano, pidió a “Rosme” casarse con él, durante la boda del productor musical Reggi el Auténtico y Sasha Suárez. Los videos en Youtube de ese momento, alcanzaron miles de vistas en horas.
“Nos hicimos novios cuando yo tenía 16 años —contó Marval—, ya veníamos trabajando juntos desde que yo tenía 15 años, en la primera temporada de Somos tu y yo. Él no me caía bien. Llegué a decir que podía estar con cualquiera de la serie, menos con él. Cuando estaba finalizando la primera temporada, el comenzó a conquistarme. Fe muy astuto, me enamoró con detalles”.
