A nueve días del accidente ferroviario ocurrido en Urda, en el estado Toledo, el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Toledo y Ciudad Real dio por concluida la identificación de las víctimas mortales y entregó a sus familiares los restos de 66 de las 69 personas fallecidas.

Del total de víctimas mortales, 54 tenían nacionalidad española y 15 eran ciudadanos extranjeros. Con esa entrega, el proceso forense quedó formalmente cerrado para la gran mayoría de los afectados por el siniestro.

En paralelo, el Gobierno activó el protocolo de asistencia económica para los damnificados. Desde este viernes y hasta el próximo 5 de febrero, los familiares podrán tramitar ayudas oficiales que superan los 72.000 euros por fallecido. Las solicitudes podrán presentarse de forma presencial en las oficinas habilitadas de la administración o por vía telemática en la sede electrónica del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible.

En el plano judicial, la Fiscalía Europea abrió una investigación penal tras detectar indicios de un presunto fraude en los contratos vinculados al mantenimiento de la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía, tramo donde ocurrió el accidente.