Disney volvió a enfrentar cuestionamientos por sus despidos y su presidenta, Dana Walden, admitió que la reestructuración dentro de la compañía resulta dolorosa, pero aseguró que es parte de la realidad que impone la industria del entretenimiento. La ejecutiva sostuvo que los cambios continuos son necesarios para que la empresa pueda sostenerse y crecer.
Walden defiende los ajustes internos
Durante la conferencia Bloomberg Screentime, celebrada en Los Ángeles, Walden afirmó que ha tenido que despedir a colegas con los que trabajó durante buena parte de su carrera. La directiva describió la situación como una “dura realidad” y remarcó que la transformación de la empresa no se detiene.
La compañía ha aplicado recortes de personal en los últimos años. De acuerdo con medios especializados, en abril salieron alrededor de 1.000 empleados luego de la llegada de su nuevo director ejecutivo, Josh D’Amaro. Walden explicó que la ola más reciente respondió a un programa de retiro voluntario, mediante el cual un grupo de ejecutivos pudo decidir si era el momento de irse o de continuar en la organización.
La presidenta de Disney insistió en que la presión tecnológica obliga a revisar de forma permanente cómo está estructurada la empresa. Según dijo, la compañía debe sobrevivir, prosperar y crecer en un entorno donde sus competidores también están obligados a hacer ajustes constantes. En ese sentido, subrayó que la evolución corporativa no se detiene.




